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"Me han tildado de ramera y es injusto"

'No tengo principios, me los salto totalmente, pero tengo moral'
Sevilla. Es tarde de otoño en toda España menos en la ciudad del fuego. Llego a mi cita. Carmen está tomando café. Me la encuentro de espaldas, sentada frente a un ventanal por el que asoman las buganvillas de un soñado Jardín del Edén. Lleva vestido camisero en beige, piernas y peep toes de leopardo. Saludos, sonrisas y confidencia inicial. Carmen no traigo ni apuntes ni bolígrafo. Sólo traigo mente y corazón. Ella sonríe. Me besa. En el fondo de unos ojos líquidos y brillantes, una mueca de ternura, quizá de la sinceridad que otros no siempre ven. No hemos empezado la charla y Carmen ya está sonriendo. También con la mirada.
¿Qué tal Carmen?
Bien (se ríe)
¿Por qué te ríes?
Por cómo hemos empezado la entrevista.
No va a ser eso. Tómalo como una charla amistosa. ¿Algo de lo que no te apetezca hablar?
Del pasado.
¿Dónde empieza o dónde termina el pasado?
Ayer.
¿Por qué no te gusta el pasado?
Primero porque me gusta vivir el presente. Y segundo porque el pasado tiene muchas nubes tristes y me duele.
¿Por qué algunos se empeñan en creer que el pasado no te duele?
Por que les importa muy poco lo humano.
Hablemos de lo humano. ¿Qué tiene de humano Carmen Martínez Bordiú que no conozcamos? Si es que no conocemos algo aún
A lo mejor tú después de esta charla te das cuenta de que conoces un poco más de mí. Vivimos corriendo y estresados y es necesario pero nunca nos paramos a entrar un poco más dentro. Yo tengo un interior, una intimidad mucho más interesante de lo que ven. Lo enriquecedor no sólo es lo que vendemos sino ese interior que nos hace personas, libres y capaces de querer a los demás.
Estos días, cuando dije a algunos colegas que tenía esta entrevista me dijeron ¿pero y qué vas a sacar de Carmen que no sepamos?
La gente conoce la imagen y la imagen no es la persona. Soy de carne y hueso, no el reflejo de un espejo.
Sin malicia, dónde has estado estos días. ¿Huída?
Sé que es sin malicia. Huída no, simplemente las cosas cayeron en el buen momento. Me gusta verlo todo como un poco retrasado, como el que va al teatro. Me he ido unos días para no entrar en el pasado. No quería hurgar una página que ya está escrita.
¿Crees que otros han hurgado?
La historia es la que se escribe, no la que se vive y eso es muy peligroso. Y estamos los vivos para demostrar que nuestra historia es la nuestra, no la que escriben otros.
A veces los muertos hablan
Pues sí porque están en el recuerdo y en la persona que los recuerda. No todo lo que no se ve no existe. Y creo en algunos tipos de conexiones con gente que ya no está. Por eso también me gusta la naturaleza, porque me hace reflexionar y conectar con otras cosas más espirituales.
Te gustan los campos, ¿y el Campos?
Y el Campos también, si no no estaría con él y me hubiese mudado de campo.
Dicen a veces que no es verdad
Porque la gente tiene que hablar. Tengo una vida llena de tantas cosas que no me da tiempo a ocuparme de los demás. Yo ahora estoy encantada contigo pero en cuanto pasemos esa puerta no pensaré dónde vas, qué haces, qué no haces. Sólo si te va bien.
El periodismo también es un seguimiento de las cosas
Sí pero me gusta la verdad del periodismo y no siempre se hace con la verdad.
Hablemos de lo divino. ¿Qué hay de divino en Carmen Martínez Bordiú?
La divinidad es lo insólito.
¿Esto lo dice una creyente?
Lo dice alguien que tiene espiritualidad. Una vida interior.
¿Qué diferencia la espiritualidad de la creencia?
La creencia y la espiritualidad son palabras que pueden ir juntas pero no quiere decir religiosidad.
¿No eres religiosa?
Se puede jugar tanto con las palabras. Si la religiosidad es lo divino entonces sí. Pero muchas veces son sólo principios y a mí los principios no me interesan, me interesa la moral. Los principios y la moral son dos cosas totalmente distintas. La gente lo confunde. Yo no tengo principios, me los salto totalmente, pero tengo mi moral.
En otra época a una mujer sin principios la tildarían de ramera
Me lo han llamado en este siglo y es injusto porque no es verdad, y me molesta cuando no se dice la verdad. Por eso me gustaba vivir en Francia, porque existe el respeto hacia la persona. Existe la ley, aquí no. Aquí no existe ninguna protección.
Hay un umbral que nunca se debe pasar pero cuando la gente vende lo que hay dentro y detrás… ¿Crees que tu acoso se debe a que has vendido libremente algunos pasajes de tu vida?
Yo puedo invitar a gente a mi casa y vender unos guantes, un bolso, una historia pero ¿esas personas tienen derecho a entrar en mi casa sin que yo las invite y vender mis cosas? Esto lo escuché de alguien hace tiempo en un debate televisivo con gente muy seria.
¿En los debates ahora no hay personas serias?
En el mundo hay de todo pero ahora hay más cosas que venden que seriedad. A veces de la seriedad se hace frivolidad.
No me dijo que tenía de divino
Mis pies. Dalí se fijaba en mis piernas y mis pies.
¿Se los besaba?
Me los pintó, que es suficiente. (Risas)
Osea que eres rica. Ya tienes un Dalí que no es de pega. ¿Cómo va la economía?
Vamos tirando. Me gustan las cosas que vendo. El mojito o lo que sea. No hago lo que no me gusta.
¿Te arrepientes de algo?
De haber hecho daño.
¿A quién?
A gente que ha estado cercana y que por circunstancias de la vida les he hecho daño.
¿Has pedido perdón siempre que has hecho daño?
A los que están vivos sí.
Hablan tus ojos…
¿Crees que mis ojos hablan?
Los ojos siempre hablan, Carmen
Es cierto. Cuando me gusta una persona le miro a los ojos.
¿Eso es que te gusto?
Sí. La química pasa a través de los ojos.
¿Así conociste a Campos?
No, a través de la risa. Que es importante también.
¿Hay algo de mercado en esta relación?
A lo mejor vendemos mejor juntos que separado pero lo que vendo lo vendo yo. Mi compañía de baile, mi orujo, mi mojito. Ahora estoy lanzando mi propia compañía de baile, algo que me hace ilusión porque me gusta la música y la danza.
¿Baila bien la Bordiú?
Normal, pero me gusta.
¿Y Belén Esteban?
Fatal, baila fatal pero lo dice ella misma.
¿Podría ser parlamentaria como dice la encuesta de la Princesa del pueblo?
Hombre, en Italia la Cicciolina llegó a serlo.
Hablemos de mujeres divinas… Una amiga tuya, Isabel Preysler
Es genial pero la palabra divina no la banalizo.
Una mujer divina entonces
Madre Teresa de Calcuta.
Pero eso es otra divinidad
Sí. Lo he puesto difícil porque ya no podemos frivolizar. (Risas).
¿Es malo ser frívolo?
Para nada pero yo no lo soy. Aunque pueda dar esa imagen. Si frivolidad significa vivir la vida sin tapujos y sin importarte lo que digan los demás lo sería pero eso no es la frivolidad. Alguna gente me aburre muchísimo.
¿Quién le interesa?
Los genios, los escritores, los poetas, los verdaderos periodistas…
¿Estás dolida con alguien?
No. No tengo dolores con la prensa, cuando tengo dolores son de verdad y morales, no físicos.
Volvamos a las divinas… Carmen Lomana
Como tantas otras, ni mejor ni peor. No la conozco bien pero me es indiferente. Me gusta Cindy Crawford, a ella sí la encuentro divina. Me gusta más la gente internacional ahora mismo. Hemos vulgarizado la palabra divinidad. Para mí lo divino es algo inalcanzable. Me gusta que las palabras tengan su significado y su contesto.
¿Hay divinas vulgares?
Sí. Porque hay pocas cosas por encima de lo humano.
La Princesa de Asturias…
Quizá en un tiempo la encuentre divina. En la realeza no encuentro muchas mujeres divinas, la verdad.
Cambio de tercio. ¿Vendiste la cabaña?
No, necesitaba dinero en un momento de mi vida y vendí la casa de Sevilla.
¿Es ordinario preguntar la edad de una mujer?
Normalmente sí, en mi caso no porque lo sabe todo el mundo, Nací en el 51.
¿Cómo está la sociedad actual?
No me gusta. Estoy fuera ya de esta sociedad porque tengo otros intereses. Me aburre, no hay nada nuevo, siempre son los mismos. Volví de París 20 años después y todo era igual. Vivo en Santander, me muevo por el barrio pesquero, hablo con la gente anónima, me enriquece más.
¿Tienes alma de pescadera, de mar, de libertad?
Soy Piscis. En el mar encuentro mi elemento.
¿Desnuda?
En España pocas veces, fuera sí. Pero lo importante es que el agua te purifica.
¿Sola o acompañada?
Depende, a veces hago terapia con José. Vamos a limpiar, a purificar.
¿Os limpiáis mutuamente?
No. (Risas). Cada uno hace su limpieza por su parte. Hacemos terapia.
¿Y qué más?
Terapia interior. (Más risas).
Sois de buen comer…
Uy sí, así estamos. Comemos mejor que bebemos.
¿Te imaginas madre de Rey?
Eso es como Alicia en el País de las Maravillas.
¿Algo que no te haya gustado de esta charla?
Al contrario. Espero que hayas pasado una velada agradable. Yo me lo he pasado fenomenal. Gracias Nacho.
Y le miro los pies. Y el rojo “Alicia en el País de las Maravillas” de sus uñas explota en los peep toes felinos.

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