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Vampirismo famosil: “Cariño, ahora la celebrity soy yo”

Estamos asistiendo a un fenómeno inaudito en el mundo de las parejas del corazón: el vampirismo de fama. Esto es, una celebrity se arrejunta sentimentalmente con una persona más bien anónima y ésta acaba siendo más popular que el famoso original. He encontrado varios casos para sostener mi teoría. Porque mis teorías son todas certeras, demostrables y llenas de raciocinio.
El caso más llamativo de nuestra historia reciente es el de Alaska y Mario. La intérprete de tonadillas tan icónicas como ‘A quien le importa’ o ‘Ni tú ni nadie’ lleva siendo una celebridad de primer término desde hace 30 años. Pues bien, de buenas a primeras y por obra y gracia de su reality show ha llegado su marido, Mario Vaquerizo, y se ha convertido en la estrella del matrimonio.
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La líder ‘pegamoide’ parece llevar bien esta nueva situación y no tiene celos hacia Marito. “Precisamente como llevo 30 años siendo famosa, la nueva situación me parece muy bien”, comenta con la sabiduría y racionalidad que le caracteriza. “Me encanta que ahora sea a él a quien le paren por la calle y yo pueda ir un poco más a mi aire”, prosigue. Sin embargo, matiza: “Nunca me ha molestado atender a la gente, para eso soy famosa y me gusta serlo”.
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Otra ‘vampira’ de fama es Paula Echevarría. La señora de Bustamante era una actriz desconocida cuando empezó su romance con el triunfito pero poco a poco ha ido tomando su parcela de fama. Por lo pronto, la Echevarría ya tiene más seguidores en Instagram que su maridito: Mientras el ex novio de Begoña Alonso cuenta con 106.000 seguidores, su esposa presume de muchos más followers: 218.000.
La televisiva Belén Esteban también entraría en este grupo vampírico. A finales de los 90, cuando irrumpió en los medios, se limitaba a ser la pareja de Jesulín de Ubrique y madre de su primogénita. El pueblo, que coronó a Belén como su princesa, no quiso que así fuera y actualmente el diestro de Ubrique tiene más poder mediático como “el ex de Belén” que por sí mismo. De la Campanario ya ni hablamos…
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En el corazón internacional también hay casos interesantes: Kanye West debutó en el mundo de la música en el año 2004. Con su primer álbum alcanzó los primeros puestos de las listas de ventas y se convirtió en una estrella intergaláctica. Su carrera no ha estado exenta de polémica, como cuando arremetió contra Taylor Swift en unos premios de la MTV.
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Sin embargo de nada le han valido a West sus hits, sus videoclips de elevado presupuesto o sus corrosivas declaraciones: Hoy por hoy es más conocido como “el marido de Kim Kardashian”, joven que saltó a la fama hace relativamente poco tiempo por haber sido, a su vez, amiga de Paris Hilton.
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La misma analogía la encontramos en la pareja de Cristiano Ronaldo e Irina Shayk. Cuando la modela y el futbolista comenzaron a salir ella era una promesa de las pasarelas de Siberia y el portugués atesoraba botas y balones de oro por doquier. Hoy en día las tornas han cambiado y el extremo madridista comienza su declive mientras que la maniquí rusa no hace más que multiplicar su caché.