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Hasta siempre, Veneno: cinco cosas que aprendimos del mito de la cultura ‘trash’

venenoCarlos Otero
España sigue consternada con la trágica desaparición de Cristina Ortiz Rodríguez, 'La Veneno'. La vedette se ha llevado un trozo de nuestro corazón y es que su desparpajo y espontaneidad hicieron que se ganara el cariño del público durante décadas. Su vida no fue fácil ni ejemplar, pero su arrolladora personalidad, su eterno carisma y su infinita sabiduría vital deja un legado para la memoria colectiva de toda la nación. Hoy, a modo de homenaje, quiero destacar la herencia ‘pop’ que nos deja Cristina.
Puso en el mapa la localidad de Adra
"En Adra la que no es puta, ladra2, decía Cristina con su característico deje. Como vemos en este vídeo de su primera aparición televisiva, desde su debut habló del pequeño municipio almeriense que le vio nacer. A pesar de que sus recuerdos no eran gratos, no cabe duda que La Veneno puso en el mapa esta localidad alpujarrense y se ha convertido en su mayor embajadora y más reconocida paisana.
Conocimos a su fabuloso imaginario de compañeras
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 Cristina consiguió dar visibilidad a un colectivo condenado, en principio, al ostracismo y la marginalidad: las prostitutas transexuales. Sin embargo, gracias a su buen hacer y a sus dotes comunicativas (porque no hace falta tener mucho vocabulario o una dicción perfecta para comunicar y llegar a la gente), consiguió acercarnos el día a día de su universo tan real como la vida misma. Gracias a La Veneno supimos de sus broncas con La Valkiria, conocimos a sus mejores amigas Paca La Piraña, Sandra la Camellona y la Rocío de Sevilla o descubrimos las infiltraciones clandestinas y paramédicas de Marisol, la falsa cirujana.
Un refranero para la historia
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La gran herencia de la Veneno llega a modo de coletillas y frases hechas que forman parte del vocabulario habitual de la ciudadanía y que, a buen seguro, perdurarán durante generaciones. Su característico ‘Digoooooo’ para reforzar cualquier afirmación o el clásico “¿Qué curriculum tiene esa tarantula?” son la punta de lanza de un sinfín de expresiones como “Yo soy polaca, tengo el coño atrás como las vacas”, “¿Y tú a mí de que me conoces, peazo puta?” o el felicísimo y nupcial: “¡Que me casoooooooooo!”
Su hit rumbero 'Veneno pa tu piel'
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En su momento de mayor gloria mediática, también grabó un tema que se convirtió en un auténtico rompepistas en fiestas y verbenas: 'Veneno pa tu piel'. La canción, del corte de los éxitos de ‘Azúcar Moreno’ se convirtió en el principal reclamo del recopilatorio ‘Rumba Total 3’ en el que compartía repertorio con grandes como Peret o ‘Los Chunguitos’. Fue la canción del verano de 1995.
Sus entrevistas eran todo un ‘vademecum’ trans
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Las intervenciones televisivas de ‘La Veneno’ podrían instruir las facultades de Medicina y es que gracias a ella aprendimos muchísimo de la realidad médica de las mujeres transexuales.  Vivimos la evolución de sus pechos, nos explicaba con qué productos debilitaba o fortalecía el pene (ella lo llamaba tiburón) o cómo conseguía más volumen en sus labios. También consiguió una proeza dietética –quizás con medios poco recomendables- perdió veinte kilos en dos meses.