Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Adiós a un clásico

La última colección supervisada por Jesús del Pozo llega un mes después de su muerte
Esta vez no salió a saludar con su característica figura ni con el pañuelo que se echaba al cuello como un dandy cuando refrescaba. Esta vez fueron sus colegas los diseñadores, la plana mayor del periodismo de moda español e incluso la Ministra de Cultura los que le saludaron a él. Lo hicieron asistiendo a su desfile y aplaudiendo con cada salida hasta el punto de ensordecer el hilo musical que habían organizado.
La última colección (supervisada por el propio Jesús y diseñada por su taller) de la firma se convierte en homenaje póstumo a un modisto de los de toda la vida. Una auténtica referencia de la moda española y uno de los primeros que se lanzó a la -exitosa- aventura de presentar un perfume bajo su nombre, Duende. A día de hoy, con muchas fragancias en su haber, Halloween es su auténtico bestseller. Hace tan solo unos días se presentó una edición especial en memoria del diseñador, algo rara avis en el mundo de la perfumería.
La colección para la primavera de 2012 estaba inspirada en el Manhattan de los años 70. Imagínense a una Audrey Hepburn post 'Desayuno con Diamantes'. Faldas vaporosas, pantalones pañuelos a la cabeza (para no despeinarse mientras viajan en descapotable a los Hamptons) y tonos de lo más sencillo: blanco roto, colores tierra y el clásico negro. Todo muy del Pozo, elegante y sin artificios.
La casa se mantuvo firme en los deseos de centrarse en la colección, y no se permitió a sí misma entrar en sensiblerías. Como único homenaje interno: una foto de él al final del desfile proyectada en la pared. Venía a representar un adiós y, al tiempo, un seguiremos el camino por ti. En ese momento la sala se puso en pie y rompió en aplausos (y alguna lágrima) en el que, sin duda, será el momento más emotivo de este Cibeles.

*información patrocinada por Calzados MARY PAZ