Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Inspirarse en celebrities para vender bragas

Agent Provocateur parece que se ha fijado en Kate Moss bajándose de un coche
En un alarde de marketing bien pensado la firma de lencería Agent Provocateur ha hecho honor a su nombre y ha decidido provocar al personal femenino enseñándoles otro motivo más para comprar sus prendas. Lo de la sensualidad y el erotismo ya lo habíamos visto en sus campañas anteriores con Kate Moss. Ahora, con la polémica actriz Paz de la Huerta como imagen, se han dirigido a las usuarias de faldas y transparencias. El objetivo es que los descuidos y avistamientos innecesarios de ropa interior sean, al menos, glamourosos.
El slogan de la campaña es "Siempre recuerda tus Agent Provocateur" y aparece Paz de la Huerta en fotografías y vídeos estilo paparazzi con faldas volanderas que, en un determinado momento, dejan ver el juego completo de lencería. Paz no parece querer defraudar a sus fans y siempre va de lo más bien conjuntada, sexy y desgarbada.
Es bien posible que la inspiración haya surgido de la mismísima Kate Moss, asidua a dejar ver su ropa interior al subirse y bajarse de coches. De hecho, en uno de los clips publicitarios, mientras Paz de la Huerta sale de un vehículo con un conjunto morado, aparece una frase en la que reza: "Hay que ser una Lady para llevar la lencería morada". Hace sólo tres meses Kate Moss fue 'pillada' con unas bragas moradas que bien podrían haber sido el germen de la frase, de la campaña y hasta del conjunto que luce Paz.
Pero está claro que no es la única que se podría dar por aludida. En esta campaña, que se aleja de modelos sensuales contratadas para lucir y exhibir una pieza de lencería más, está presente toda esa retahíla de celebrities que nos tienen acostumbradas al bragazo nuestro de cada día. Por poner un ejemplo que nunca falla: Courntey Love.
A veces, claro está, también le ocurre a gente que poco (o nada) abusa del jugo de la vida, como Jennifer Garner, que la semana pasada exhibió un curioso tanga rosa mientras recogía a su hija. O Emma Watson, a la que el viento (y el anodino concepto de la braga blanca de algodón) le jugó una mala pasada. O incluso Laura Ponte, que también dejó ver su tanga negro mientras caminaba hacia su coche. Tampoco podemos olvidarnos de la princesa Catalina ni de Letizia Ortiz: ambas han tenido su momento Marilyn. Cualquiera de ellas podría aprovechar estos anuncios de Paz de la Huerta y comprar una lencería más sexy, como Cayetana de Alba que ya anda en busca de picardías para su noche de bodas. Ya saben: renovarse o morir.