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Madonna cae en las redes del vintage

Pelo ondulado, vestidos evasé y gafas de sol para los estrenos.
Lo que no consiguió el perfecto vestuario de Mad Men lo ha logrado la esposa americana del príncipe Eduardo, el Duque de Windsor. Wallis Simpson ha hecho que Madonna caiga en las redes de la estética vintage que tan de moda se ha puesto. No sabemos si por puro placer estilístico o como una herramienta más para promocionar su nueva película (la segunda como directora, después de la criticada Filth and Wisdom), W. E., basada en la vida de la pareja británica.
La cantante, convertida en directora, ha confesado sentirse identificada con Wallis "en el sentido de que cuando las personas se convierten en famosos o iconos se reducen a un simple sonido, al que se le atribuyen una cosas”. Lo que no nos imáginábamos es que llegaría al punto de inspirarse en la época y en los propios estilismos de la Duquesa para vestirse. Ella que siempre ha sido una revolución camaleónica.
Ahora descubre su yo 'años 40' y se presenta en las premières internacionales con su media melena con ondas al estilo de la época. Su ropa va desde la discretas camisitas de punto con falda de tubo y zapatos de tacón con hebilla a vestidos de fiesta como el que vistió en la Costume Institute Gala y que firmaba Stella McCartney. El corte, la tela y la caída recordaba levemente al vestido de novia de Wallis (salvando las distancias, y con permiso de Nancy Shevell).
Lo cierto es que el proyecto de W. E. fue tan personal que decidió que la ropa (una pieza clave en el éxito de cualquier proyecto de época) la llevase su propia estilista, Arianne Phillips, que ya había trabajado en películas como 'Un hombre soltero' (el debut de Tom Ford en el cine) y había estado nominada al Oscar por mejor diseño de vestuario. A pesar de las (terribles) críticas que está recibiendo la película, en el vestuario no hay quien meta baza. Está impecable.
Y tan impecables son las prendas de la película como las que viste Madonna. Nada tienen que ver con lo que antes se ponía. ¿Acaso no recuerdan cómo sorprendió a propios y extraños con las gafas de sol años 40 de Miu Miu en el Festival de Venecia y ese soberbio vestido azul con mariposas rojas diseñado expresamente para ella por Vionnet (estilismo que replicó días después para una fiesta de Gucci)? Toda una diva a la altura de Wallis Simspon.
Para acabar de moldear el personaje son necesarias las joyas. Y más cuando hablamos de una Duquesa. Cartier prestó los modelos que usaba Wallis Simpson para el rodaje de la película y se dice que Madonna compró para ella (por más de 4 millones de libras) la sortija de Pantera que le regaló Eduardo a Wallis en 1951. Si no la compró cuando se celebró la subasta (a finales de 2010), el propietario se la prestó para el Festival de Venecia (en junio de 2011), donde la lució junto al traje de mariposas de Vionnett. También en la despedida de Oprah se la vió con otro de los brazaletes de la Duquesa, esta vez con cruces. El pasado domingo en el preestreno del film en Londres, sin embargo, lució un colgante (claramente promocional) con las iniciales W. E  sobre un vestido orientalista firmado por L'Wren Scott.  ¿Cuánto tiempo hasta que la Diva pase a su próxima obsesión?