Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los guantes de las celebs pierden los dedos, estilo 80s

Brad Pitt y Tom Cruise, con los dedillos al aire
Antiguamente usados para proteger la mano a la hora de practicar algún deporte, los guantes sin dedos (en inglés fingerless gloves o glovelettes) son de nuevo tendencia mainstream. Y se rumorea que tanto amor por las nuevas tecnologías puede tener algo que ver, ya que con guantes cerrados es prácticamente imposible "trabajar" las pantallas táctiles.
A Tom Cruise le vimos con ellos puestos hace tan solo unos días, en el estreno de la siguiente entrega de Misión Imposible en Moscú. Vale que el frío apremiaba, pero ¿podría tener el iPhone para whatsappear con Katie en el bolsillo? Otro bellezón imposible que los llevaba era Brad Pitt, en un tono más oscuro. En este caso parece talmente que lo hace para tener más sensibilidad digital a la hora de rozar a su jamelga.
121 dolares. Ese es el precio de los guantes grises de cashmere de Sarah Jessica Parker (ella los tiene desde hace varios años, y los usa a menudo) y Emmy Rossum. Están disponibles on-line y son de la firma VKoo, una marca especializada en lanas y punto que ha conquistado con sus productos a medio Hollwyood. No parece ser para menos, si vemos lo que le han durado a SJP, todos querríamos un par.
Para otros menesteres, menos digitales o funcionales y más estéticos los siguen usando Madonna, Paris Hilton o Lady Gaga. Ellas prefieren combinarlos con orejas (en el caso de Madonna, que iba con un total look de Louis Vuitton y recordaba mucho a cuando era realmente joven), logotipos pijos y uñas metalizadas (ahí tienen a Paris Hilton, que nunca presume lo suficiente del dinero que tiene), o pegados al cuerpo de la ropa (Lady Gaga, siempre dando la nota discordante, y va creando escuela). Ya ven que, en estos casos, cualquier combinación es posible. Aunque sí, se pueden llevar malas críticas. Muy malas. ¿Mejor optar por el cashmere?