Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Están volviendo los Hervé Leger?

Las celebrities recuperan su pasión por los vestidos ceñidos
Definitivamente, nuestras celebrities están decididas a exhibir esos cuerpos serranos que tantas horas de gimnasio, dietas hipocalóricas y golpes de bisturí les han costado. Y esta temporada la mejor forma de hacerlo vuelve a ser enfundarse en un Hervé Leger.
Aquella brillante idea que tuvo el señor Leger (ahora propiedad de Max Azria), un vestido hecho con tiras elásticas, vuelve a ponerse de moda tras unas temporadas relegados a la parte trasera del armario. Las primeras en dejarse reconquistar han sido Elsa Pataky (siempre la primera en línea esperando el estrellato), Karolina Kurkova (nótese la diferencia de escote con la anterior) o Kate Winslet en la última portada de Glamour USA. Todas de riguroso negro.
Quizá esta "nueva ola" vuelva a servir como inspiración a las hermanísimas Pe y Mo, que en su día ya sacaron una línea para Mango inspirada en la marca. Ahora ya no colaboran con la firma española pero lo hacen con la alemana Charles Vögele e igual se animan a hacer un copycat de estos diseños.
Por cierto, que Hervé Leger (que tuvo que cambiarse el nombre profesional por Hervé L. Leroux) no parece nada envidioso de este éxito. Asegura que cuando él desfilaba con tops como Cindy Crawford o Linda Evangelista sus vestidos se veían rellenos, no como las modelos actuales, que se ven demasiado delgadas. Seguro que le gusta, entonces, el modo voluptuoso que tiene de llenarlo la siempre incombustible Kim Kardashian.
Más allá de los vestidos, también os podéis atrever con los nuevos bañadores... en los que un sólo gramo de grasa podría convertir un cuerpo perfecto en un auténtico esperpento. Su mayor novedad es que no se pueden mojar. ¿Por qué será que el Huffington Post habla de ellos con total sorna?