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Lola Montes, la falsa bailaora española que enamoró a toda una época

divina loladivinity.es

Bailaora de flamenco irlandesa, impostora eterna, seductora nata. Lola Montes, que encandiló a toda generación y llegó casi a convertirse en reina, "es un regalo para cualquier escritor", tal y como nos explica a Divinity Cristina Morató, la autora del libro 'Divina Lola'. Una biografía sobre esta enigmática mujer que vivió en medio mundo, se reinventó mil veces y conquistó a decenas de hombres, entre ellos el rey Luis l de Baviera. Morató, experta en redescubrir a mujeres intrépidas y aventureras que la historia se ha dejado atrás, nos propone ahora este viaje... que da para diez películas.

¿Quién fue Lola Montes?
Fue una bailarina, aventurera y cortesana del siglo XlX que llevó una vida marcada por el escándalo y bajo una falsa identidad, haciéndose pasar por una exótica andaluza. Se codeó con los personajes más ilustres de su época como Alejandro Dumas, Honoré de Balzac, George Sand o el músico Franz Liszt con quien vivió un intenso romance. Pasó a la historia por ser la amante del rey Luis l de Baviera. El anciano monarca la conoció en 1846 y se quedó perdidamente enamorado de ella. La nombró condesa de Landsfeld y le obsequió una palaciega mansión donde la visitaba a diario. El problema es que Lola no se conformó con ser su favorita y comenzó a interferir en los asuntos de Estado, hasta tal punto que en Europa corría el rumor de que era 'la reina a la sombra en Baviera'. Por su amor el monarca se vio obligado a abdicar en 1848 tras el estallido de una revolución.
¿Cómo la descubriste?
En mi primer libro 'Viajeras intrépidas y aventureras'. Porque Lola también fue una de las grandes viajeras del siglo XlX. En un tiempo en que las mujeres se dedicaban a las tareas domésticas, pasó su niñez en la India colonial y recorrió toda Europa actuando en los teatros más importantes. Después probó fortuna en América en plena fiebre del oro. Y salió de gira a Australia con su propia compañía antes de retirarse y dedicarse a dar conferencias. Era una mujer muy indómita.
 
¿Por qué te apasionó?
Me cautivó su historia y su personalidad. Y que fuera una impostora y engañara a todos con una falsa identidad. Aún me asombra. Pero lo que más me gusta es su vena aventurera y su capacidad de reinventarse. Hasta escribió un libro de belleza, el priero de la historia.
Cristina Morató (C) Javier Alonso 2

 
¿Cómo es posible que no se notase que era irlandesa haciéndose pasar por bailaora española?
Era una superviviente. En realidad se llamaba Elizabeth Gilbert y era irlandesa pero en un momento dado de su vida, tras el divorcio de su primer marido, necesitaba ganarse la vida. Físicamente era morena, de larga y salvaje melena azabache y magníficos ojos azules, no le resultó difícil engañar a todos. Aprendió en una escuela en Londres y su sensualidad y ardiente temperamentohacían olvidar su escaso talento.
¿A qué lugares has viajado siguiendo su estela?
Esta aventura comenzó hace cinco años cuando viajé a San Francisco, Sacramento, Nevada City, Grass Valley, la biblioteca de la universidad de Berkeley, donde encontré artículos, recortes de prensa de la época y testimonios de personas que la conocieron. Después viajé a Múnich y al palacio de Nymphenburg para seguir su escandaloso romance con Luis de Baviera...

Tres hitos importantes que hayan marcado su vida
Su primer matrimonio con un apuesto oficial del ejército británico fue su primer gran error. Ella apenas tenía 16 años y él le doblaba la edad. Vivieron en la India, en remotos destacamentos en medio de la jungla, estaba muy aislada y sola. Fue una relación marcada por los malos tratos y marcaría sus futuras relaciones. Otra etapa importante fue sin duda el día que conoció al rey Luis l de Baviera. Y su llegada a Nueva York en 1850 dispuesta a triunfar con su célebre Danza de la Araña, un baile lleno de picardía donde ella buscaba entre sus ropas al temido insecto dejando al descubierto sus piernas.
lola

 
Dumas dijo: "Traerá mala suerte a todo hombre que una su destino al suyo". ¿Sufrió machismo o de verdad traía 'mal de ojo' a su entorno?
Lola llegó a tener fama de ‘viuda negra’ porque dos de sus maridos y algunos de sus amantes murieron jóvenes y de manera trágica. En realidad llegó a pensar que tenía una maldición porque el periodista Henri Dujarier, del que estaba muy enamorada, falleció en un duelo absurdo y su último amante el actor Frank Folland murió ahogado tras caerse en un accidente por la borda del barco cuando regresaban de Australia. Fueron tragedias que la golpearon duramente y agrandaron su leyenda.
 
¿Qué decía ella de las críticas?
A Lola no le sentaban bien las críticas, sobre todo cuando ponían en duda su talento artístico como bailarina. Pero lo que peor llevaba es que se burlaran de ella, o le faltaran el respeto. Casi siempre solía responder a los críticos con largas, y muy bien redactadas cartas al director, que se publicaban en los principales periódicos de Europa. Yo he tenido acceso a algunas de estas cartas y la verdad hubiera sido una buena periodista…
 
¿Le gustaba provocar?
Junto a la reina Victoria fue una de las mujeres más famosas del siglo XlX y la que más portadas ocupó por sus escándalos y excentricidades. La prensa sensacionalista americana de la época encontró en ella un filón. Se casó en tres ocasiones, tuvo una lista interminable de amantes… Lola rompía todas las convenciones y era una seductora: fumaba cigarrillos, se defendía a golpe de fusta de los hombres que se atrevían a contradecirla...
 
¿En qué crees que se basaba su poder de seducción?
Era una mujer muy poco convencional. Pura pasión y rebeldía. Una mujer muy seductora y de una belleza que resultaba muy exótica entonces. Pero además de su físico era rebelde, pasional, muy emprendedora y tenía un fuerte temperamento. Podía ser amable, generosa y hasta dócil, pero también la temeraria, violenta y salvaje. 
 
¿Crees que se enamoró en algún momento de verdad?
A pesar de su fama de 'devoradora de hombres', no tuvo suerte en el amor, pero llevo una vida de aventuras impensable para una mujer de su época. Creo que su gran amor fue el joven y apuesto periodista francés Henri Dujarier, al que conoció durante su estancia en París en 1844. Era un empresario de éxito y el propietario de La Presse, el periódico más influyente de Paris. Ambos se enamoraron desde el primer instante y al poco tiempo se fueron a vivir juntos. Él la ayudó a triunfar en los escenarios y a ser respetada en su exclusivo círculo de amistades que incluía a Dumas, Balzac y Listz. Llegaron a hacer planes de boda, pero Henri murió en un duelo y Lola abandonó París destrozada por el dolor. 
 
El trocito de carta que más te haya impactado a Luis de Baviera
Le escribía la rey cuando ya se había visto obligada a huir de Múnich, casi siempre le pide dinero, porque su máxima preocupación era de índole económica. Siempre alegando que estaba sola en el mundo y que no tenía dinero para pagar ni a sus doncellas. 
 
¿Cuándo reconoció su verdadera identidad?
Sólo al final de su vida, antes de morir, reconoció que su verdadero nombre era Elizabet Rosanna Gilbert y que era irlandesa. Murió en Nueva York a los 40 años y arrepentida de la vida que había llevado.
 
¿Quién sería Lola de haber vivido en el 2017?
Una auténtica 'celebrity', que ocuparía a menudo las portadas de la prensa rosa por sus amoríos y escándalos…Una rebelde.