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Paso 1: La masa

El primer paso es tamizar el azúcar glacé con la almendra molida o la harina de almendra y el cacao en polvo. Es bueno tamizarlo un par de veces para conseguir una superficie menos texturizada. Montamos las claras a punta de nieve y le añadimos el azúcar blanco. Ya tenemos todo listo para empezar con la parte más divertida, mezclar las claras con la otra mezcla que hemos preparado. Utilizamos siempre movimientos envolventes para no romper las claras. Mezclamos hasta conseguir una masa homogénea y la metemos en una manga pastelera. Cogemos la bandeja del horno y le colocamos encima un papel de horno o un tapete de silicona que venden especiales para macarons. Con la manga tenemos que hacer círculos de unos 2,5cm de diámetro y cuando tengamos la bandeja llena, la tiramos sobre la mesa para quitar todas la burbujas de aire. Esperamos hasta que se queden secos y luego los horneamos durante 10 minutos a 150 grados. El tiempo de espera puede variar entre 15 minutos y 2 horas dependiendo de la humedad de vuestra localidad.