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Rollos de canela

Los rollitos de canela tienen una elaboración sencilla aunque con alguna que otra espera. El resultado merece la pena sobre todo a los amantes de la canela. ¡Tenéis que probarlo!

Ingredientes:
Para la masa: 650gr de harina, 7gr de levadura seca de panadero, 250 ml de leche, 75gr de mantequilla, 75gr de azúcar blanco, media cucharadita de sal y 4 huevos medianos.
Para el relleno: 150gr de azúcar moreno, 40gr de harina, 120gr de mantequilla y 5 ó 6 cucharaditas de canela.
Para el glaseado: 100gr de azúcar glace, 4 cucharadas de nata líquida y un chorrito de agua.
Paso 1: La masa
Esta receta tiene muchos pasos es muy fácil. Lo primero que vamos a hacer es mezclar la harina con la levadura seca de panadero. Vamos a echar sólo la mitad, reservando la otra mitad para más adelante. La levadura seca de panadero es similar a las semillas de una planta con un tono marrón. Mezclamos todo con el gancho de la batidora, y si no tenéis, lo podéis hacer a mano. Para el siguiente paso necesitas un cazo en el que vamos a introducir la leche, el azúcar blanco y la mantequilla y una pizca de sal. Se calienta todo hasta que se derrita la mantequilla pero sin que llegue a hervir. Cuando la mantequilla se haya derretido, apartamos el cazo del fuego y dejamos que se temple. Cogemos un bol y echamos los cuatro huevos. El siguiente paso es introducir muy despacio la mezcla del cazo con la harina que previamente habíamos mezclado con la levadura y mezclamos todo. Después añadimos poco a poco los huevos. Y es ahora cuando añadimos el resto de harina que habíamos reservado. Lo batimos todo durante unos cinco minutos hasta que la masa se ponga lisa y brillante. Ahora engrasamos con aceite otro bol e introducimos ahí la masa para que no se pegue y lo cubrimos con papel film. Lo dejamos fermentar en una habitación de la casa que no haga mucho frío durante 1.30 ó 2 horas para que doble su tamaño.

Paso 2: El relleno
Ahora tenemos que mezclar todos los ingredientes. Primero añadimos la mantequilla fría y cortada en trozos pequeños y le añadimos la harina, el azúcar moreno y la canela. Mezclamos todo sin que se derrita por completo la mantequilla. Cuando no haya ningún trozo grande de mantequilla y esté todo bien integrado estará listo.
Paso 3: El montaje
Ponemos en una superficie lisa harina y extendemos en ella la masa que ya ha duplicado su tamaño. Vamos a estirar la masa en forma de cuadrado o rectángulo de aproximadamente 30x30. Es importante que toda la masa tenga el mismo grosor. Sobre ella extendemos el relleno por todo el cuadrado de la masa. Es importante que después de extender el relleno os lavéis las manos para el siguiente paso. Ahora enrollamos el cuadrado sobre sí mismo. El borde del enrollado lo vamos a pegar con un poco de nata líquida o leche para que no se despegue durante el horneado. Le cortamos los extremos para dejarlo recto. Pero esos extremos sobrantes no los tiramos sino que los horneamos también. Vamos a ir cortando lonchas no muy finas y las colocamos en una fuente de horno engrasada previamente para que no se nos pegue. Los tapamos con film y dejamos que la masa crezca un poco más durante una hora. Cuando hayan subido los pintamos con un poco de nata líquida para que brillen y los horneamos a 190 grados durante 25-30 minutos. Hay que ir comprobando que no se doren demasiado, si es así se puede bajar un poco la temperatura del horno. Cuando pinchemos y veamos que el palo sale limpio estarán listos.
Paso 4: El glaseado
Cuando tengamos los rollos de canela horneados y casi templados hacemos el glaseado. Hacerlo es muy sencillo. Primero tamizamos el azúcar glace para que no haya grumos y le añadimos cuatro cucharadas de nata líquida. Mezclamos todo bien y si nos queda la masa muy gorda le añadimos unas gotitas de agua para mejorar la textura. Para comprobar la consistencia tenemos que ver que cae con facilidad. Lo siguiente es echar el glaseado por encima de los rollos de canela