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Paso 1: La masa

Para hacer la base se usa la batidora, y si no tenéis se pude usar una cuchilla para mezclar. Primero ponemos la mantequilla cortada en cubitos pequeños y muy fría en el bol. Juntamos la harina y el azúcar glace. Todo se bate a velocidad baja para que la masa no sea muy elástica y se vaya integrando. Esperamos hasta que se formen unas migas gordas. En ese momento añadiremos el huevo batido que también tiene que estar frío. Queremos evitar una masa muy elástica para que no encoja. Al añadir el huevo, batimos un poco más sin esperar a que la masa se haga una bola. La terminaremos de amasar a mano para que no quede demasiado amasada. Vamos a intentar no amasar y simplemente espachurrar. Cuando ya lo tenemos la sacamos del bol y con un poquito de harina sobre la mesa podemos comprobar que no quede ningún trozo de mantequilla sin deshacer. Si no hay ninguno procedemos a envolver la masa en film transparente para refrigerarlo al menos 15 minutos. Cuando se saque tiene que estar la masa muy fría. Al sacarla la pesamos y tiene que darnos unos 300g aproximadamente. La dividimos en seis porciones que serán las seis tartaletas. Pero da para aproximadamente unas 12 ó 15 o para una tartaleta grande. La dividimos en seis trozos de 50g y vamos a ir forrando cada tartaleta con los trozos de masa. Con la masa que nos sobre podemos hacer más tartaletas. Con cada trocito espolvoreamos harina y lo estiramos hasta que quede muy fino. Cuando al cogerla se transparentes los dedos ya tiene la finura adecuada. Ahora forramos la tartaleta sin engrasarla. Colocamos la masa en la tartaleta de forma holgada y ajustamos los bordes. Pasamos por encima de la tartaleta el rodillo para cortar la masa sobrante. Aplastamos con los dedos la masa dentro de los laterales de la tartaleta. De esta forma la tartaleta quedará bien unida al molde. El siguiente paso es pincharlas con un tendedor para después congelarlas un rato. Cuando ya estén congeladas, cogemos papel film apto para hornear o papel de aluminio y las tapamos. Encima del fil ponemos arroz crudo para que la tartaleta no suba ni se deforme durante el horneado. Precalentamos el horno a 180 grados. Las introducimos y vigilamos hasta que los bordes estén dorados y en ese momento retiramos el peso del arroz y dejamos que se dore todo por igual en el horno. Cuando todo esté dorado las sacamos y las dejamos templar.