Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Tarta de chocolate con dulce de leche

Tartadivinity.es

Alma nos enseña a preparar una deliciosa tarta de chocolate y dulce de leche que no necesita ninguna celebración especial para ser degustada. Su jugosidad y sabor dejará a tus invitados con ganas de repetir.

Ingredientes
Para bizcocho: 80ml de aceite oliva sueva, 250gr de azúcar moreno, 150 gr de harina, 50gr de cacao, dos cucharaditas de levadura en polvo, dos huevos M, 150 ml de leche, una cucharadita de vainilla en pasta y 150 ml de agua hirviendo.
Para la crema: 5 yemas de huevo, 220gr de azúcar blanco, 100ml de agua, 350gr de mantequilla a temperatura ambiente y dulce de leche pastelero.
Paso 1: El bizcocho
El bizcocho de esta tarta de chocolate os va a encantar porque es súper jugoso, su textura os puede recordar a la de un brownie, es puro chocolate. Se puede hacer a mano o con la batidora. Mezclamos el azúcar moreno con el aceite y cuando esté bien mezcladito, le añadimos uno a uno los huevos. Por otro lado tamizamos bien la harina con el cacao y la levadura, y se lo añadimos a la mezcla anterior. Mientras que vamos mezclando las dos mezclas, ponemos el agua a hervir en un cazo (es muy importante que el agua esté hirviendo o recién hervida y que todos los líquidos estén muy bien medidos). Añadimos el agua hirviendo y después la leche, seguimos batiendo y por último le añadimos la vainilla en pasta. Cuando ya está todo bien mezclado dividimos la masa entre nuestros tres moldes y lo metemos al horno unos 25 minutos a 180 grados. El truco del agua hirviendo nos ayuda a contrarrestar la sequedad del cacao en polvo y a que nuestro bizcocho se más jugoso durante más tiempo.
Paso 2: La crema
Desmoldamos los bizcochos sobre una rejilla para que se enfríen por completo, recordar que no se pueden desmoldar en caliente porque si no se van a desmigar por completo. En esta ocasión vamos a hacer una crema de mantequilla a la francesa que se hace con yemas en lugar de con claras, se parece mucho a la crema de merengue italiano. Lo primero que hacemos en montar las yemas en la batidora. Para realizar el almíbar ponemos el agua y el azúcar en un cazo, y sin moverlo lo dejamos calentar hasta 118 grados. Cuando lo tengamos a la temperatura exacta lo añadimos sobre las yemas (con cuidado que no toque las varillas de la batidora) y batimos hasta que se enfríe. Mientras que se enfría podemos batir la mantequilla para que quede bien pomada para añadirla a la mezcla anterior. Por último le añadimos el dulce de leche al gusto. Esta crema está muy rica a temperatura ambiente así que olvidaros de meterla en la nevera.
Paso 3: La decoración
Ya tenemos los bizcochos fríos y lo primero que tenemos que hacer igualar los bizcochos con ayuda de la lira. Preparamos una manga pastelera con el dulce de leche que nos ha sobrado y otra con la crema de yema de huevo que hemos preparado. Colocamos sobre la base de nuestra tarta un poquito de crema para fijar la base de nuestra tarta y comenzamos a aplicarle la crema en forma de espiral. Colocamos el segundo piso y lo aplastamos un poco para que el relleno llegue hasta todas las partes del bizcocho. Sobre el nuevo piso hacemos lo mismo, pero con el dulce de leche. Lo extendemos con ayuda de una espátula para que llegue hasta los bordes y le colocamos la tapa superior de la tarta. Para finalizar vamos a decorar la tarta con la crema. En primer lugar le damos una capa fina para sujetar las migas y la metemos en la nevera para que se ponga dura y la capa exterior nos quede perfecta. Cuando la tarta ya está fresquita le ponemos una buena capa de crema y para conseguir una textura molona, le pasamos una espátula dentada por todo el perímetro. La podemos terminar de decorar con unos caremelitos de toffee.