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Un sótano con clase y con bodega privada

Rosanne y su marido tenían un sótano sin vida, frio y polvoriento.  Ahora tienen un lugar donde divertirse, ver la tele, relajarse y tomarse un vino con amigos. La creación de una bodega privada y de una zona con barra donde catar vinos  o aislarse de todo ha emocionado a una pareja que hace tres días no imaginaba con este nueva zona en su casa.