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#todosloshombresdelamano: Barbara Barend, la creadora del último movimiento viral pro gay

barbaradivinity.es

Las cosas grandes, a veces, comienzan por algo pequeño. Barbara Barend, periodista deportiva e hija y sobrina de conocidos presentadores holandeses, estaba en su casa con su mujer y sus dos hijos el pasado domingo y leyó en la prensa que dos treintañeros de una ciudad cercana habían sido agredidos por ir de la mano por la calle. "Me dolió mucho y me enfadé… así que mandé un tuit invitando a todos los hombres, gays o heteros, a darse la mano y subir sus fotos a redes", nos cuenta desde Amsterdam. Así comenzó #allemannenhandinhand, uno de los hitos LGTB más importantes de los últimos años, que ha sacado a la calle a políticos, anónimos y personalidades relevantes y ha saltado a otros países europeos.

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Contactamos con Barbara Barend en un hueco de su ajetreado ritmo como presentadora de un programa deportivo, líder en Holanda. Se ha convertido estos días, casi sin querer, en el motor de una pequeña revolución, que tiene toques virales y una novedad: es la primera vez que se insta sobre todo a los hombres heterosexuales a hacer algo para no dejarse meter en el saco de los prejuicios.
 
"La homofobia no es solo un problema de la comunidad gay. Por supuesto que el movimiento #handinhand (en inglés) incluye a las mujeres, lesbianas o no, y a los hombres gays, pero mi petición fue sobre todo para que los hombres heterosexuales se implicasen y se levantasen a defender derechos básicos. ¡Si ir de mano es motivo de paliza, no estamos en una sociedad sana! Ellos han recogido el reto y están dejando claro que no aceptan la violencia en su nombre", explica Barend.
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Todo comenzó como un gesto cotidiano, pero pronto cogió velocidad. "Ni se me pasó por la cabeza que fuese a pasar esto. Alette (arriba en la imagen), mi mujer, estaba arriba jugando con los niños cuando escribí el tuit y se lo conté antes de irnos a dormir, pero no prestamos más atención hasta que nos despertamos al día siguiente", explica.
El punto de inflexión mediático llegó cuando los líderes políticos comenzaron a unirse. "Alexander Pechtold, líder del Partido Democrático (liberales de izquierdas) me llamó enseguida para decir que él quería también participar en la puerta del Parlamento con Wouter Koolmees. Y dos DJs famosos también subieron una foto a redes y también muchos anónimos de decenas de profesiones diferentes", nos cuenta.
Lo mismo hicieron Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo y ministro de Finanzas, y Lodewiijk Asscher, jefe de los socialdemócratas, que compartió la imagen paseando por una playa del norte del país.
Ese fue un salto cualitativo. Que el frutero de la esquina diese la mano al carnicero, el profesor al conserje, cardiólogo y enfermero, dos policías entre sí, capitán y teniente del ejército… y que los políticos se viniesen arriba también. El equivalente a que Rajoy llegase al Congreso de la mano de De Guindos, Rivera con Villegas, López con Gómez o Iglesias con Errejón.

Boksen met de oude strijder 💪🏾🥊 #allemannenhandinhand #stopgeweldtegenhomos

Una publicación compartida de Koen Weijland (@koenweijland) el 3 de Abr de 2017 a la(s) 1:27 PDT

El recientemente elegido como Primer Ministro en las elecciones del 15 de marzo, el liberal de derechas Mark Rutte, también había condenado la paliza a los dos treintañeros de Arnhem diciendo que "el próximo Gabinete no tolerará esta horrible situación". Sobre todo después de saberse que las agresiones han pasado de 400 a 600 en los últimos seis años, según la asociación LGTB holandesa, y que solo nueve de los culpables fueron sentenciados en 2015. El país icono de la tolerancia en Europa está sensible últimamente con el hecho de que sus pilares comiencen a temblar, en parte por la extrema derecha.
 
"Ayer hubo una manifestación en Amsterdam, la marcha #handinhand y mi padre también fue. Mucha gente nos dijo que era la primera vez en años que se sentían libres de darse la mano en público. Me emocioné mucho… y me hizo muy feliz verles paseando con tranquilidad", añade Barbara.
marcha

 "Mi deseo más profundo con esto es que dos hombres puedan andar de la mano en Holanda y en todo el mundo, sin que nadie les insulte ni les diga que van provocando ni con miedo a ser golpeados. Y, por supuesto, también las mujeres. En España, la situación LGTB está cada vez mejor, al menos en las grandes ciudades y lo que nosotras vemos en Mallorca, donde tenemos una casa, aunque sigue siendo algo de lo que apenas se habla en muchos ámbitos", concluye.