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Rubielos de Mora se convierte en el pueblo más bello y bueno de estas Navidades

Después de una semana intensa de votación, Rubielos de Mora consiguió aglutinar el 58% de los votos frente a Lastres con el 42%. De esta manera, Rubielos se convierte en el pueblo más bello y bueno de estas Navidades.

La Navidad llega a nuestras casas de la mano de Ferrero Rocher y este año ha iluminado Rubielos de Mora para compartir lo bello y lo bueno con todos sus habitantes. Además, para compartirlo con todo el mundo, la celebración se ha retransmitido en directo televisado en el programa Sálvame Deluxe.
Un momento inolvidable
Los habitantes de Rubielos de Mora vivieron un momento inolvidable la noche del 16 de diciembre. Decenas de operarios iluminaron la Navidad del municipio a través de bombillas, luces y otros adornos navideños que vistieron de magia los balcones de este magnífico pueblo. Un gran despliegue de medios que mantuvo en vilo a toda la población.
El pueblo se quedó por un momento a oscuras para dar paso después a la gran iluminación que dejó sin palabras a vecinos y telespectadores. Los rostros de expectación, curiosidad y entusiasmo dieron paso a una espectacular iluminación navideña que derivó en emotivas caras de satisfacción.
Un pueblo bello y bueno
Rubielos de Mora, junto a Lastres, Laguardia, Frías, Candelario y Zuheros, fue preseleccionado como uno de los pueblos más bellos y buenos de España en esta ocasión. Rubielos de Mora refleja los valores de Ferrero en todas sus vertientes.
Rubielos de Mora
Las calles de Rubielos de Mora son como un libro cargado de historia. Aquí es muy fácil seguir el rastro de un pasado rico que perdura hasta ahora. Rubielos sorprende al paseante con casonas y palacios en los que el barroco y el neoclásico compiten en belleza. En cada fachada, orgullosos, se pueden ver los escudos nobiliarios de condes y marqueses. En estas calles es muy fácil comprender por qué a Rubielos la llaman la Corte de la Sierra. Pero detrás de los edificios hay mucho más, patios de una increíble belleza, como el de la Casa de los Condes de Creixell. Mención aparte merece la Casa Consistorial, una joya del renacimiento, que ha sido lonja, escuela e incluso, cine.