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Seis lecciones de vida que Bimba nos regaló

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Bimba, Eleonora Salvatore (su mote significa la 'niña' en italiano), encaró el cáncer de mama como poca gente conocida ha hecho. Es decir, con naturalidad y sin prejuicios. Desde que se hizo público, habló de sus tratamientos siempre que pudo y no dudó en mostrar orgullosa en una portada las cicatrices de su mastectomía. Y eso es muy de agradecer. Con ello ayudó indirectamente a muchos pacientes y contribuyó a desterrar el tabú que rodea esta enfermedad, que sufren cada año más de 22.000 personas en España. Gracias, querida Bimba.

Mostrarse sin tapujos: a la mierda el tabú
Los enfermos de cáncer se enfrentan normalmente a dos cuestiones cuando reciben el diagnóstico: por un lado la noticia en sí y, por otro, el estigma social que aún trae consigo. Bimba le dio una patada a las dos cosas al protagonizar, tras el paso por quirófano, una elegante portada mostrando las cicatrices de su mastectomía. Ole.
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La valentía como un estandarte
"Cáncer y metástasis son palabras que menciono todo el rato porque no me da miedo y me ayuda a pasar el trago. A mí y a mucha gente porque son palabras muy estigmatizadas", decía a menudo. "Lo emocional depende de cómo es cada uno, hay personas que con un 'pinchacín' se derrumban y yo tengo el listón más alto".
Siempre ponía el acento en no dar pena
Su discurso siempre estuvo marcado por la franqueza. Y por un esfuerzo consciente de no dar pena, un efecto rebote que no beneficia en nada al enfermo. Ella lo sabía bien: "Es curioso, porque antes era un icono borde que en realidad me gustaba mucho, quizás porque no se me acercaba nadie. Me gusta mantener las distancias y ser lo más honesta posible, y creo que lo estoy consiguiendo. Honesta conmigo misma primero y después con mi público. Quizás eso haga que la gente me perciba como alguien positivo", dijo en una entrevista.
bimba bosé
Naturalidad al poder
El pasado octubre, en Divinity tuvimos la oportunidad de conversar con ella en unas jornadas para promover la prevención del cáncer de mama. Allí pudimos comprobar cómo la naturalidad con la que hablaba en los medios estaba presente en su día a día con sus hijas, Dora (12 años) y June (5 años): "Hablo mucho con las niñas sobre el cáncer. Dora fue la primera persona a quien se lo conté, tenía entonces ocho años. Con June igual, lo trato con naturalidad. Me dice: 'mamá tienes la teta rota' y yo me parto de la risa. Los niños todo se lo toman con normalidad. Cuanta más información, mejor, y a la mayor la mantengo al día: le enseño las radiografías, los análisis… le pongo la cabeza como un bombo. La palabra cáncer antes daba mucho más miedo, pero se está integrando cada vez más... tiene que ser así".
Los suyos, bien cerquita
Desde hace poco más de un año, Bimba se había mudado a su casa de Sotogrande, en Cádiz. Con ella ha estado en todo momento su pareja, el modelo Charlie Centa, que le ha apoyado activamente en la búsqueda de tratamientos y dietas. De hecho, sus investigaciones le han llevado a crear una línea de alimentos para poder llevar una dieta paleo y alcalina. También ha tenido cerca a sus hijas, fruto de su relación con el director de cine y músico Diego Postigo, y sus amigos, muchos de ellos de la misma troupe que David Delfín: "Es mi hermano mayor, mi cómplice, con él todas las tonterías son posibles. Nuestra relación es química y espiritual".
"Hay que aprender a ser optimista hasta en los peores momentos"
Como ella misma explicaba, hay momentos duros, pero llevaba años de terapia psicológica para conocerse mejor, con lo que intentaba no focalizar en ellos y centrarse en "el regalo que es estar vivo". "Esto es tan cambiante que tengo que aprender a vivir con ello. Eso es lo que me tengo que meter en la cabeza y ya me lo metí desde hace mucho tiempo. Es algo diario. Yo creo que aprendes a amar a tu cáncer de alguna manera. Hay que aprender a ser positivos", dijo.
Defendió la Sanidad Pública y buscó tratamientos complementarios
"Es una pena que esté pasando por tantos problemas económicos y esté tan poco apoyada. El tratamiento que he tenido ha sido delicioso, de una calidad humana excepcional", dijo en una entrevista. Y también: "Mi consejo es que la gente se entere bien de lo que está pasando con su organismo y tienen que tomar las riendas de su enfermedad. El cáncer puede volver en cualquier momento y de ahí la necesidad de saber cómo funciona tu organismo, tu sangre... No quiero ser más explícita porque luego la gente se altera y critica pero yo he aprendido mucho". 
Activa hasta el final
Bimba seguía activa en redes sociales, pinchó en diferentes eventos hasta hace unos meses y hasta se embarcó en 'Levántate All Star', su última aventura televisiva. Allí nos regaló un temazo cantado con su niña, Dora, con la que solía subir vídeos cantando y tocando el piano desde Sotogrande.



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