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David Bustamante piropea a su mujer: "Paula tiene una genética divina"

Ahora se ha metido a perfumista. Bustamante ha presentado un pefume y lo ha hecho dejando caer una serie de confidencias sobre su vida en pareja y familiar. Su hija ya es una aficionada a la moda del nivel de su madre, Paula Echevarría, de la uqe comenta que cuenta con una "genética divina" y que mientras él come puré de verduras, ella se mete huevos con chorizo y patatas.


Cual hombre del Renacimiento, David Bustamante ha participado en la elaboración de un perfume. Se llama ‘Muy mío’ y su presentación ha servido para que el cantante, ahora también perfumista, haga algunas confidencias sobre su vida familiar y en pareja con su mujer, Paula Echevarría.
De hecho, esa es la imagen que él se empeña en mantener, la de padrazo, a pesar de ser un cantante latino, género que obliga a uno a ser todo un seductor. Pero no, él ya no piensa en eso. Según revela en la entrevista –dándole una memorable patada al diccionario a la hora de conjugar el verbo seducir- ya sedujo en su momento “a alguien muy importante” y ahí quedó la cosa.
Ahora sólo queda “tiempo para el hogar y para la familia”, momentos que aprovecha “al máximo” y que no presentan fisuras porque “cuando quieres a alguien de verdad, intentas cuidarla”. Esa es la clave de su relación, sostiene: “cuidarse, mimarse, tener tiempo para escuchar”.
A esto ayuda mucho que tu hija no dé la lata, que no es el caso. Bustamante confiesa que su hija es “una santa, una princesita muy buena y obediente”. No en vano, “quienes la conocen alucinan”. Especialmente porque, y hete aquí la sorpresa, su madre “está creando una mini-Paula”. El cantante reconoce que las dos están locas por la moda, hasta el punto de que cuando él quiere vestirla su hija le corrige y le dice que su elección “no pega”, cosa que luego es verdad. Y también le exige trenzas, cuando él sólo sabe hacerle coleta alta o moño.
Por ahora Paula, dice, no quiere darle un hermanito, aunque a Bustamante no le gustaría “dejarla sola”. Quizá la figura de su mujer influya en esta decisión, aunque para el cantante Paula tiene “una genética divina”. Prueba de ello es que cuando él está cuidando su alimentación con purés de verdura y demás, su esposa disfrute plácidamente del chorizo,  huevos y patatas fritas.
Todo esto es curioso, porque Bustamante reconoce que el que hace deporte es él, mientras que la que está divina es ella. Modestia, tal vez, porque su vida no puede ser más ordenada. Para el cantante orden y sacrificio son vitales, vida sana y horarios, y los recomienda, dice que quienes le hagan caso obtendrán una “recompensa grandiosa”, la vida mejora, avisa.