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Pelo brillante y radiante: Es posible

Pelo brillante y radiante: Es posibledivinity.es

¿Sabes cómo conseguir que tu pelo sea más brillante que ninguno? Prueba nuestros consejos Divinity y espera los resultados. ¡Te encantarán!

1. La primera regla básica: no hay ningún motivo para no lavarse el pelo todos los días. No lo pudrirás, ni lo estropearás, simplemente, mide las cantidades de producto que vayas a usar para no empaparlo en champú o acondicionador, y haz una sola aplicación en cada lavado. No te olvides de darte un buen masaje mientras te lavas el pelo: es súper relajante y activará la circulación del cuero cabelludo, haciendo que tu pelo parezca mucho más brillante y bonito.
2. Aunque sea un poco difícil, intenta utilizar diferentes champús para que el pelo no se acostumbre a recibir siempre el mismo tipo de tratamiento. Tampoco es cuestión de que todos los días utilices un champú reparador, otro hidratante y un anticaspa, bastará con que los alternes un par de veces a la semana para que tu cabello asimile bien todos sus efectos.
3. A menos que tengas el pelo muy seco, no es aconsejable aplicar el acondicionador más allá de las puntas: es la parte del cabello más castigada, y le vendrá bien el efecto hidratante del acondicionador. Eso sí: ¡huye de las raíces! Lo único que conseguirás es que parezcan más grasas de lo que en realidad son.
4. Date una vez a la semana una mascarilla capilar específica para tu pelo: si es seco, graso, con caspa... Pregunta en tu tienda de cosméticos para que te ayuden a elegir el más adecuado para ti. Aplícala, déjala actuar unos minutos y... ¡verás qué cambio!
5. Cuando hayas terminado (y a menos que sea pleno invierno, no queremos ser responsables de una pulmonía), aclárate con un buen chorro de agua fría. ¡Brillarás!
6. Aunque tengas el pelo fuerte, éste siempre se vuelve más frágil y quebradizo cuando está mojado: después de lavarlo, envuélvelo en una toalla y espera a que ésta absorba la humedad. ¡Ya puedes desenfundar el secador!
7. Procura secarte el pelo manteniendo el aparato siempre a un palmo del cuero cabelludo, o te quemarás. No lo cepilles hasta que esté bien seco, y utiliza siempre peines de púas anchas.