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Sigrid Agren y el poder de la multiculturalidad

Sigrid Agren y el poder de la multiculturalidaddivinity.es

En las antípodas de fenómenos mediáticos como Cara Delevingne o Karlie Kloss –con 9,2 y 1,9 millones de seguidores en Instagram, respectivamente–, Agren pertenece a una camada de supermodelos en la sombra. Un grupo selecto de chicas que facturan millones de dólares al año, copan las portadas de las revistas y se llevan las campañas de las firmas más influyentes del sector, pero cuyo nombre pasa totalmente desapercibido a aquellos ajenos al negocio de la moda.

No es una cara nueva, tampoco es una estrella de las redes sociales, nadie sabe con quién sale… y a nadie le importa. Su perfil de Instagram es una carta de amor a Martinica, la isla francesa donde nació en 1992 y a la que siempre se refiere como «el paraíso». De madre gala y padre sueco, fue descubierta en una prueba que la agencia de modelos Elite organizó en su ciudad. Entonces tenía 14 años y, aunque no ganó el concurso (se lo llevó una de sus mejores amigas a día de hoy, Constance Jablonski), la experiencia sembró las semillas del éxito del que hoy disfruta, convertida en una de las Money Girls (apodo que reciben las tops que baten récords de ingresos por publicidad).
Gran parte de sus ganancias nacen de la alianza con Chanel, con quien mantiene algo más que una relación especial: a los 18 años firmó su primer contrato con la casa para protagonizar la campaña del perfume Chance, y desde entonces está en nómina de la maison –convertida en imagen de las líneas de cosméticos y joyas. «Para una chica francesa ser imagen de esta firma es lo mejor que te puede pasar. Cuando me confirmaron el acuerdo salí a celebrarlo con mis amigas. No quería irme a dormir, me daba miedo despertarme y que todo hubiese sido un sueño», explica la top en una entrevista para S Moda. Incluso protagonizó en 2012, junto a Brad Pitt, una versión del famoso spot de Chanel Nº5. El anuncio, dirigido por Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Anna Karenina), suma más de cinco millones de reproducciones en Youtube.
Las grandes firmas confían en ella porque Sigrid tiene una belleza clásica, lujosa y universal: «Parece venir de una raza genéticamente superior», explica su agente Christopher Michael. Sencilla, trabajadora y preciosa, así es la top de Martinica que bate récords en ingresos por publicidad. Una modelo que sin ayuda de las redes sociales conquista las firmas más deseadas solo por su belleza y su mezcla cultural.