
Carrie adoptó a Gary y él la ayudó con su desorden bipolar
Carrie Fisher ha dejado esta galaxia y el mundo entero aguanta la respiración. Familia, amigos, compañeros y fans lamentan esta precipitada despedida, pero hay alguien más que va a echar mucho de menos a la Princesa Leia: Gary, su fiel amigo de cuatro patas. Ella lo adoptó y él la ayudó con su desorden bipolar. Como uña y carne, la actriz y este bulldog francés siempre estaban juntos. Ahora, su hija será la encargada de cuidar al único perro que pisó la alfombra roja de Star Wars, hace ahora un año. En los photocall, en los programas de televisión incluso contestando a preguntas, en los platós, un compañero de vida que también estaba a su lado en el avión cuando Fisher sufrió el infarto por el que ahora ha fallecido.








