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Casey y Sharni, la peor y la mejor vestida

Acumular todas las tendencias del otoño en un solo vestido es una locura. Casey LaBow lo ha intentado, pero no le ha salido bien. Gana la apuesta por la sencillez y el clasicismo. Un ejemplo de ello es la australiana Sharni Vinson.
OH MY DOG!
Recargada y estrafalaria. Secundaria de la saga Crepúsculo, Casey LaBow, es toda una belleza de ojos verdes, pero su estilismo en el preestreno mundial era, lo que se dice, difícil de mirar. Vaya por delante que tenía los colores must de este otoño, el negro y el amarillo, bien visibles. Y también tenía plumas, pero también lentejuelas. Vamos, que lo tenía todo. Lo suficiente como para no tener nada. Y si bien no hay nada que decir en contra de ese estilo de indio navajo, las hombreras de película posapocalíptica italiana y esos botines que le hacen parecer una muñeca Bratz, que se los quitas y se queda sin pues, hacen que la composición sea digna de museo de arte contemporáneo. De remate, unas piernas ricas en hueso y tendón sin medias.
DIVINA
Por encima del evento. La australiana Sharni Vinson, sin embargo, es más desconocida. Ha hecho pinitos en CSI después de triunfar en su país, y también algo de cine, como Step-Up 3D (Bailando). Pero por lo que la recordaremos muchos años es por este avasallador estilismo en la premiere de Amanecer. Para una cinta de vampiros, de público más bien adolescente, este vestido rojo Valentino igual es demasiado, pero el glamour también puede ser como un Ferrari que te adelanta como un torpedo. Se trata de un estilismo sencillo, sin complementos que estorben o resten protagonismo al vestido. Es sólo apto para chicas con cuello de cisne y que tengan brazos y espalda para enseñar. Es el caso de la buena de Sharni.