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Christina Ricci le teme más a un bikini que al huracán 'Irene'

La actriz, que estrena serie 'vintage', pasó olímpicamente de marcharse de Nueva York durante el huracán 'Irene', pero luego sufre lo suyo con el Pilates para meterse en un bikini.
Christina Ricci se va volver a poner de moda que da gusto. El culpable es su papel en Pam An, una serie de azafatas de los años sesenta que hará las delicias de los cada vez más amantes de lo retro, lo vintage o, en definitiva, el pasado a secas. Estos vientos favorables no significan necesariamente que Christina esté encantada de la vida y feliz. Meterse en la piel del personaje, que está hecha una sílfide, no es nada fácil habida cuenta de sus problemas de alimentación hechos públicos tiempo ha por el típico periodista canalla.
Según ha explicado en Nylon, donde ha protagonizado la portada de septiembre, para una escena en la que tenía que aparecer en bikini decidió no forzar la máquina: "No me voy a castigar si no me sienta un bikini como a la media". Los coqueteos con la anorexia quedaron atrás, pero la huella que han dejado en su mente es para siempre: "Me solía sentir insegura, es el peor sentimiento que hay en el mundo, hice muchas cosas para evitar sentirme como una mierda conmigo misma".
Ahora está haciendo una dieta proteica y se machaca con Pilates por la noche cuando ve la televisión en su casa. Un vicio, el de colgarse de la caja tonta, que le flipa. De hecho, ahora que los mejores guionistas están en el negocio de la tele, según ha dicho en Nylon, ella, que se mete largas sesiones catódicas, estaba deseando trabajar en una serie.

El huracán Irene le daba igual

No es de extrañar, por tanto, que Christina presuma de haberse quedado en casa durante el Huracán Irene que ha aterrorizado a Nueva York. Lo ha contado en el late night de Jimmy Fallon: "Fue muy emocionante. Nos dijeron que evacuáramos pero no lo hice. Mi compañera de piso es australiana y yo de LA así que ¿dónde íbamos a ir? Mientras la gente evacuaba, era una locura, yo le decía a mi perro: ¡vamos mea en el árbol! Sólo los inquilinos de siete apartamentos nos quedamos en el edificio, nos quedamos en casa comiendo galletas de queso –cheesecrackers- y viendo Braveheart. Mi compañera se fue al gimnasio, porque durante los huracanes los gimnasios están vacíos, Y yo me quedé viendo Dance Moms Marathon ¡¡Es el mejor reality de todos los tiempos!!"
Si te gustó Mad Men y estás canino esperando la próxima temporada, puede que la serie que está protagonizando Christina Ricci, Pan Am, te sirva de placebo. Viene a ser el mismo espíritu. Empieza la década de los sesenta. Estados Unidos no está en guerra con nadie. La sociedad se moderniza, cambia la mentalidad, crece la sofisticación y todos sonríen conscientes pensando que hoy es el futuro.
La calidad está acreditada. El productor es Thomas Schlamme, que trabajó codo con codo con Aaron Sorkin en 'El ala oeste de la Casa Blanca' y los periodistas que ya la han catado, como Alberto Rey de elmundo.es, aseguran que la producción, el atrezzo, los detallitos al fin y al cabo están tan cuidados como en las historias de Don Drapper.
Dada la pasión por lo antiguo, Christina Ricci le tuvo que preguntar a su estilista la diferencia entre lo vintage y lo pasado de moda. "Siete años", le dijo. Ese es el tiempo que hay que guardar un vestido para volver a lucirlo en todo su esplendor.
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