Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Letizia se quita los pantalones y elige un traje de tweed rosa

Letizia ha optado por una carta segura para jugar la partida mediática del Día de la Hispanidad: pastel y clasicazo. Lejos quedaron otros 'looks' como los pantalones del año pasado (¡viva!) o su vestido de embarazada. Los repasamos.
Letizia ha optado por una carta segura para jugar la partida mediática del Día de la Hispanidad de este año. Consciente de que su ‘look’ será analizado al detalle y criticado ya sea por exceso o defecto, la Princesa de Asturias ha elegido un traje chaqueta-falda de tweed en tonos rosa pastel. Una blusa rosa acompañaba al conjunto, además de sus habituales zapatos de tacón alto en la misma gama rosada. Un clasicazo austero que contrasta con los pantalones grises y el chal del año anterior.
Son tiempos de crisis y la 'austeridad' es una 'palabra de moda'. Las mujeres de la Casa Real se han lanzado a los tonos pastel y a modelos que ya usaron antes. Tanto Sofía (de malva) como la Infanta Elena (también de rosa) han coincidido con Letizia en los tonos, mientras que la Infanta Cristina ha preferido los tonos dorados. Los uniformes de padre e hijo no han aportado ningún tipo de novedad. Tampoco ya (¡viva!) el hecho de que la Ministra de Defensa repita con un traje pantalón en sobrio negro, aunque lo haya aderezado con camisa rosa de seda. Noticias más novedosas llegaron del desfile del año pasado, cuando Letizia optó por un pantalón gris para apoyar indirectamente al 'revolucionario' esmoquin que Carme Chacón había estrenado en otro acto militar anterior.
Ese 2010, Letizia lució un pantalón de lana que le estilizaba la pierna, acompañado por una camisa en 'crêpe georgette' en tono 'nude', realzada además por bordados. El conjunto se completaba con otra prenda polémica hace 365 días y convertida hoy en clásico, un chal azul grisáceo que ocultaba la parte superior de su vestimenta y que se quitó una vez en el palco.
En el 2009, la Princesa disfrutó de titulares moderadamente favorables gracias a  un vestido rosa sobrio, sin mangas y adornado con piedrecillas brillantes. Las gafas de sol fueron un complemento más durante las horas que se extendió el desfile de las tropas. Nada fuera de lo común, que quizás es lo que las voces más protocolarias no se cansan de pedir.
Quizás los expertos tampoco se excedieron en adjetivos positivos porque se les agotaron el desfile anterior, en 2008, cuando Letizia recibió los mayores halagos por un vestido a juego con abrigo crudo y que suele incluirse en las antologías de sus aciertos en looks de eventos oficiales. Parecido al de 2009, con el que quizás quiso repetir críticas, pero de repercusión mediática deferente. Los designios de la información de opinión son impredecibles.
Claro que en el 2007 no estuvo muy inspirada, siempre a juzgar por los titulares de ese año. No gustó demasiado su traje azul con medias grises, que resultaron al parecer demaiado tupidas para el tiempo que hizo. El rojizo con un toque sensual del 2006 fue un acierto, tampoco desentonó negativamente el de 2005, un conjunto en tono crema que realzaba su avanzado estado de gestación, mientras que el berenjena de su debut en 2004 prácticamente dividió al país en pro y contra Letizia, aunque quizás eso sea otro de los 'clasicazos' sociales a estas alturas.