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Noticias sobre gente muerta: ¿tuvo Christopher Reeve sexo con un hombre?

El libro 'Hollywood Babylon strikes back' incluirá extractos de una entrevista con una estrella del porno de los setenta que afirma que Christopher Reeve fue su pareja durante dos meses. ¿Nos lo creemos? Da igual, sólo queremos hacer un homenaje a este gran actor.
Esta noticia demostrará que lo de levantar rumorología sobre gente que lleva unos cuantos años bajo tierra no es una costumbre puramente española, como tirar cabras desde un campanario y llevar comida en tupper wares a la playa. El libro 'Hollywood Babylon strikes again', del que el tabloide The Globe ha conseguido un extracto, afirma que Christopher Reeve mantuvo un affair con un actor llamado Cal Curver que ejercía en el porno gay bajo el seudónimo de Casey Donovan. Que quede claro que nos parece fantástico que Christopher Reeve tuviese sexo con quien le hubiese dado la real gana. Esta noticia es una simple excusa para hablar de dos actores legendarios, cada uno en su propio derecho.
Según los autores , Curver hizo esta confesión en una entrevista en 1987, antes de morir de SIDA. Al parecer los dos se habrían conocido a mediados de los 70, cuando coincidieron en los castings para una obra de Broadway. Por aquel entonces Reeve tendría poco más de veinte años. "Christopher era un gran amante y creo que le liberé sexualmente", declara Curver en la entrevista que se reproduce en el libro. "No creí que fuese gay, pero desde luego parecía dispuesto a probarlo por una vez. Era curioso".
Culver también declaró que la aventura sexual duró dos meses y no se corta en  calificar a Reeves como "el hombre de mis sueños". La relación se terminó cuando Reeve se enteró de que Curver pertenecía al mundo del porno.
Los dos llegaron a alcanzar la fama a su manera: Reeve se convirtió en una superestrella gracias a 'Superman' en los ochenta. Pero eso sí, en una superestrella bastante interesante e inusual: nunca aceptó ser encasillado como un héroe de acción y tuvo el santo valor de rechazar papeles en 'Arma letal', 'Atracción fatal' o  'Pretty Woman', películas todas que fueron un hito en la historia de la taquilla, para hacer películas como 'Las bostonianas', de James Ivory, o 'Trampa mortal', basado en la obra de Ira Levin, en las que redujo su sueldo como actor, y varias obras de teatro en Broadway.
Ciertamente también hizo algunas secuelas de 'Superman', incluidas algunas tan espantosas como 'Superman IV', pero incluso ahí dejó su impronta creativa: se empeñó en que la trama incluyese un alegato a favor del desarme nuclear y se salió con la suya. Otra cosa es que alguien captase estas minucias mientras admiraba los decorados de cartón piedra, claro.
Por su parte, Cal Curver, alias Casey Donovan, se convirtió en una estrella del porno gay de los setenta y parte de los ochenta. La criaturita pensó que su estrellato en el cine para adultos le ayudaría a dar el salto al cine comercial y, al mismo tiempo que trabajaba en la prostitución masculina y el porno gay, participaba en obras de teatro (recibiendo críticas bastante positivas) y llegó a mentener reuniones con directores como John Schlesinger ('Cowboy de medianoche') para obtener algún papel, que nunca llegaron a buen puerto.
Casey Donovan se hizo famoso en Australia dieciocho años después de su muerte por un motivo bastante gracioso: la ganadora del reality musical 'Australian Idol' fue una jovencita de 16 años que se convirtió en un modelo de comportamiento para las adolescentes de la nación y se llamaba... Casey Donovan. Telstra, la mayor compañía telefónica de Australia y patrocinadora del programa, publicó al día siguiente de la victoria de la muchacha un anuncio a toda página en los medios más importantes del país en el que felicitaba a Casey y a sus fans por la victoria y a continuación adjuntaba la dirección de la web oficial de la cantante: www.caseydonovan.com.
Pero se habían olvidado la terminación .au después del .com, que es el dominio australiano. Sí, ocurrió exactamente lo que estáis imaginando: miles de adolescentes australianos entraron por error en la web del OTRO Casey Donovan, que las recibía con su herramienta de trabajo en la mano y lista para la acción. Telstra tuvo que pedir perdón y rectificar en un anuncio posterior.
En fin. Sea cierta o no esta historia de Christopher Reeve (que, por cierto, tras su muerte en 1995 dejó dos mujeres viudas y tres hijos huérfanos) nos ha dado para hacer un bonito repaso en el anecdotario internacional. Y por cierto, la web www.caseydonovan.com ya no está online. Seguro que muchos (sí, te lo digo a ti) lo habéis intentado.