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La 'balanza Gasol' se invierte: Pau en apuros y Marc se sale

Pau está triste tras su supuesta ruptura con Silvia López y los medios le echan la culpa de los malos resultados de su equipo, culebrón de vestuario incluido con la mujer de Kobe Bryan. ¿Qué está pasando en el universo Gasol?
Algo está pasando en la familia Gasol. Si antes Marc debía aguantar las eternas comparaciones con su hermano mayor, ahora es Pau el que mira de reojo el buen hacer del 'enano'. Sobre todo después de que los medios estadounidenses quieran echarle a la hoguera como culpable de la eliminación de los Lakers en los play off, un mal resultado que achacan a una posible ruptura con su chica, la animadora Silvia López. Por si fuera poco, varios rumores apuntan a que la mujer de Kobe Bryan ha podido malmeter entre la pareja. Mal rollito en el horizonte.
Parece existir un flujo de energía familiar, una especie de 'balanza Gasol', que hace que cuando uno de los hermanos está arriba, el otro sobreviva (baloncestísticamente hablando) con lo justo. Y viceversa. Lo hemos comprobado con las últimas noticias que llegan desde el otro lado del océano, en las que Marc cerró su último partido contra los Thunder con su mejor marca desde que llegó a la NBA (26 puntos y 21 rebotes), mientras que Pau hace frente como puede al chaparrón mediático-sentimental montado tras la inesperada eliminación de su equipo en los play off.
El culebrón está servido y burbujea de silencios. Al parecer, la ruptura (nunca confirmada por Pau) con su chica, la catalana de ascendencia gallega Silvia López Castro, ha supuesto un maremoto en el vestuario de los Lakers. Según el portal ‘Media take out’, dedicado a los entresijos rosas de las noticias deportivas, la mujer de Kobe, una de las pocas amistades de Silvia en L.A, habría malmetido entre Pau y su pareja, lo que llevó a una tensa conversación entre los chicos que acabó en broncaza. Y posterior pérdida de sintonía en el campo.
Los medios estadounidenses han montado una bola de nieve con el asunto, por ninguno de los protagonistas confirmado. Se busca un culpable cósmico de la eliminación y varios quieren que Pau pague los platos rotos. Las malas lenguas dicen que su nómina es alta, tiene ya treinta años, y no vendría mal dejar libre ese dinero para otros jóvenes refuerzos. Si bien es cierto que el español ha completado sus peores play off desde que llegó a la NBA, con 13 puntos, casi ocho rebotes y sólo un 42% de acierto en el tiro, no lo es menos que hace apenas unos meses se le encumbraba como el artífice de una revolución por la que se ganaron dos anillos consecutivos. Pau, we still love you here in Spain!
Mientras todo esto sucede en Los Ángeles, en la ciudad de Memphis, Tennessee, Marc hace piña con sus chicos de los Grizzlies. Ya dijo su madre, la doctora Marisa Sáez, que él mismo sabe que nunca será como su hermano, pero parece que el trabajo de hormiguita también da frutos dulces, con lo que quizás no haga ni falta serlo. Está siendo una pieza clave para su equipo, que aún tiene posibilidades (aunque remotas) de llegar a la gran final, y su nombre está dejando de ser sinónimo de 'hermanísimo'.
El pívot, que mide 2.16 (tres centímetros más que Pau) está que se sale esta temporada. Según dicen los analistas no se parecen en nada jugando (Pau es más flexible y le gusta la media distancia, mientras que Marc es más de pisar zona), pero pocos expertos han caido estos días en otra paradoja de esta 'balanza Gasol': Marc fue elegido en 2007 para jugar en los Lakers, pero acabó siendo moneda de cambio para que Pau dejase la camiseta de los Grizzlies, su antiguo equipo, y se probase con éxito la morada y amarilla de los Lakers.
Junto con los padres Gasol, Agustí y Maria Lluisa (decidieron dejar Sant Boi para seguir con toda la familia al mayor), también está en Memphis la novia de Marc. Llevaban juntos cerca de tres años cuando ella, de nombre Cristina, cambió Barcelona por los States. El propio Marc reconoce que ha sido uno de sus mayores apoyos para emprender su carrera.
Habrá que esperar para ver qué sorpresas depara Adriá, el menor de los tres hermanos, que está llamado a poner la guinda con los 220 centímetros que podría llegar a alcanzar según los médicos. De momento, ha sido seleccionado para selección sub 18.