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El coplero de moda pone las pilas a Cádiz

Miguel Poveda, el catalán flamenco que encandila a modernos y puristas, conquistó ayer la noche gaditana en un concierto cargadito de duende. Dando palmas a sus 'Coplas del querer', pudo verse a multitud de rostros conocidos entre artistas y políticos. ¡Y dedicó una canción a alguien muy especial!
Miguel Poveda, el catalán flamenco que encandila a modernos y puristas, conquistó ayer la noche gaditana en un concierto cargadito de duende. Dando palmas a sus 'Coplas del querer', pudo verse a multitud de rostros conocidos entre artistas, políticos y deportistas, que ya se rindieron a sus reinterpretaciones cuando Almodóvar, Bigas Luna o Carlos Saura las eligieron para sus películas.
Poveda está empeñado en versionar la copla de los maestros con gusto y arte. Anoche, en la plaza del Falla de Cádiz, volvió a demostrar que lo suyo es el cante con matices y pasión al dar vida nueva a temas de siempre como 'Dime que me quieres', 'Y sin embargo te quiero', 'Vino amargo', 'Esta pena es mía' o 'Te lo juro yo'.
Visiblemente más delgado, hasta el punto de que se le caían los pantalones, accedió a quitarse la chaqueta (él mismo explicó que le venía grande por su pérdida de kilos) a petición de un público entregado. Ya en mangas de camisa, dedicó a la sobrina de la Pantoja, presente entre los asistentes, un tema que su tía hizo célebre en los setenta. La tonadillera es una habitual de su círculo íntimo.
El Premio Nacional de Flamenco en 2007, muy unido a Cádiz desde su juventud, comentó entre soleás y alegrías que había aprovechado la jornada para perderse por las calles del casco antiguo y bañarse en la playa de La Caleta, la más popular y bulliciosa de la ciudad. Ni con gorra pasó desapercibido.
Teófila Martínez, la alcaldesa de Cádiz, palmeó todo el concierto en primera fila y fue pionera en levantarse en los bises. Eso fue poco antes de la despedida, en la que Poveda, catalán de Badalona, aprovechó para hacer un guiño taurino.
 El titular de tres Grammys Latinos, recordó una frase fundamental en su vida, "Prohibido prohibir" y cantó 'Alfileres de colores' en homenaje al mundo de los toros, vedado en su tierra natal hace unos días. Otro catalán Joan Albert Amargós, le acompañaba al piano. Curiosa mezcla de flamenco, toros y catalanes en el corazón de Andalucía.