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¿Qué esconde un titular neutro como "Telma y su jefe, a China"?

La revista QMD justifica el viaje de Telma Ortiz y su jefe Ignasi Cardelús diciendo que es puramente laboral. Sin embargo, si te lees el reportaje hasta el final, descubres que hay gato encerrado. O al menos, eso insinúa la revista.
No voy a descubrir nada si digo que algunos reportajes de las revistas del corazón son como una conversación de chismorreo de pueblo o barrio u oficina o cualquier sitio pequeño, donde todo el mundo se conoce y se interrelaciona. Estás tú sentada a la fresca en tu silla de enea o en la máquina del café de la ofi y te viene uno o una y te dice: "Fulanita se ha ido sola a Madrid" o "Pepita (que es redactora, pongamos para más endogamia que hablamos de la redacción de una revista) se ha ido con Zutanito a hacer un reportaje a la Conchinchina". Así, objetivamente, las frases no tienen ninguna enjundia. No hay nada raro en que una persona se vaya sola a Madrid o que dos compañeros de trabajo vayan a hacer un viaje de 'curro' juntos. Pero el hecho de que se comente ya hace pensar que hay gato encerrado.Esta semana en el QMD ha ocurrido exactamente eso. En un reportaje titulan: "Telma Ortiz, a China con su jefe" y en un sumario escriben: "Viajan juntos a menudo, dicen desde el Ayuntamiento de BCN. Ahora se han ido a preparar el foro España-China". Vale, pues ya está, para qué seguir leyendo. Teniendo en cuenta el puesto que ocupan ambos lo más normal es que se vayan a China y que viajen de vez en cuando los dos. Pero claro, uno si estuviera en la máquina del café diría: "¿Pero qué pasa, están liados?" Y con la revista, los mismo, uno piensa para sus adentros exactamente esa frase.
En el primer párrafo repiten la declaración desde el Ayuntamiento, de alguien que no se moja pero que si le viéramos la cara, pondría un gesto de hasta ahí puedo leer. Y la periodista remata con un aparentemente bienintencionado: "Al fin y al cabo es su trabajo". Pero nosotros, pese a que todo quiere aparentar normalidad, seguimos leyendo porque algo tiene que pasar para llenen dos páginas.
El asunto se va calentando. Por una parte, en uno de esos flashes jocosos que ponen en las fotos, escriben: "¿Comerá rollitos de primavera?" Comentario tirando a picarón en clara alusión sexual. En efecto, el texto nos sigue contando que ha habido rumores de que ambos tenían algo más que amistad, aunque él había dicho, según ellos sin que nadie le preguntara, que no tenían ninguna relación sentimental y que él estaba casado. Pero el último párrafo, y las fotos que acompañan esas palabras, es definitivo. Cuentan que estuvieron juntos en Lleida pasando el día y se ve una foto de ambos en la que Ignasi Cardelús aparece con la hija de Telma en brazos. Ignasi había justificado el viaje diciendo que habían sido invitados a no sé qué como compañeros de trabajo.
En fin, que según lo que dicen, uno tiende a pensar mal. Aunque aparentemente no haya nada de lo que extrañarse porque al fin y al cabo, es su trabajo. El de ellos y el de la revista.