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Los famosos le dan al vino

¿Qué tienen en común Banderas, Serrat, Coppola o Butragueño además de ser famosos? Todos comparten la pasión por el buen vino y han decidido ampliar su patrimonio con la compra de viñedos y/o la producción de caldos.
Dicen que “en casa del rico, el vinagre se vuelve vino”. No sabemos si nuestros famosos son capaces de semejante transformación, pero lo que sí sabemos es que en los últimos tiempos muchos de ellos se han convertido en grandes bodegueros. El perfil es de lo más variopinto. Los hay del mundo del cine, de la moda y de la televisión; deportistas, músicos y miembros de la nobleza.
Algunos han triunfado y otros se han estrellado, pero parece ser que el éxito o el fracaso de sus vinos no está asociado a los nombres y apellidos que hay detrás de cada uno de ellos. Según Mayte Santa Cecilia, propietaria de la vinoteca Bodega Santa Cecilia, en Madrid, “sólo de manera puntual algún cliente pregunta por el vino de algún famoso porque ha salido publicado en una revista, pero por lo general el consumidor final no sabe quién está detrás de cada marca”. Tomen nota, pues.
Empezaremos por uno de nuestros actores más internacionales. Antonio Banderas fue pionero en promocionar productos nacionales como el jamón y el aceite en Estados Unidos. Pero en 2009 dio un paso más y se convirtió en el principal accionista de Bodegas Anta, de la Ribera de Duero, que a partir de entonces pasó a denominarse Anta Banderas. En la web de la bodega podemos ver al actor en diferentes instantáneas: en los viñedos, a la entrada del edificio, junto a las botellas de vino… y escribiendo en la pared: “Hago vino y siento cosas”. Misteriosa frase allá donde las haya. ¿Será que ese día bebió de más?
El también actor Imanol Arias, en esto del vino decidió jugar en equipo y se unió a un grupo de lo más deportista en el que destacan los futbolistas Butragueño, Sanchís o Ronaldo, el periodista Sergio Sauca o el ex-presidente del Real Madrid, Fernando Martín. Juntos, y bajo el paraguas del grupo Emilio Moro, crearon la Bodega Cepa 21, un nombre con el que quieren expresar la unión de tradición (cepa) y modernidad (siglo XXI). Bueno, vale, admitimos la asociación aunque está un poco cogida por los pelos…
Por su parte, el director de cine José Luis Cuerda puede presumir de su vino Sanclodio, un Ribeiro muy valorado que se elabora en una bodega-monasterio del Valle del Avia, en Ourense. El autor de “Amanece que no es poco” o “La lengua de las mariposas”, compró la finca después de producir “Los otros”, de Alejandro Amenábar, que fue un gran éxito de taquilla.
No podía faltar en esta lista el visionario Emilio Aragón. De payaso de la tele a presidente de La Sexta. Todo lo que toca este hombre se convierte en oro, y el vino no ha sido una excepción. Es socio de la Bodega Martúe, situada en La Guardia de Toledo, cuyos caldos se venden muy bien y que además ofrece excursiones gastronómicas para degustar platos típicos de la región.
Tal vez muchos no sepan que a Joan Manuel Serrat lo del vino le viene de carrera, porque además de cantautor es ingeniero técnico agrícola. Y allá por el año 1998 compró junto a dos compañeros la Bodega Mas Perinet, en la comarca del Priorat. El hilo musical de la web no podía ser otro que su famosísima canción “Mediterráneo”, un homenaje a su tierra y por qué no, también a sus frutos.
Hay famosos a los que el negocio del vino les viene de familia. Es el caso de Carlos Falcó, que antes de ser marido y ex–marido de Isabel Preysler, ya era Marqués de Griñón e ingeniero agrónomo. Sus vinos gozan de un prestigio ganado a lo largo de  siglos de dedicación familiar. Otra heredera de viñedos es la diseñadora Amaya Arzuaga, que se desvinculó del negocio paterno Bodegas Arzuaga-Navarra, para convertirse en un referente de la moda nacional e internacional, pero que recientemente retomó la enología lanzando su propia botella.
No es la única diseñadora con pretensiones vitivinícolas. Roberto Verino hizo este verano una promoción 2x1, presentando su última colección otoño-invierno en las instalaciones de su bodega Terra do Gargalo, y el polémico David Delfín puso su nombre a una botella de Bodegas Sonsierra, cuyo diseño recuerda a un jarabe para la tos.
Pero el negocio de las viñas ha seducido a los famosos más allá de nuestras fronteras. A la cabeza de esta glamurosa lista está el director de cine Francis Ford Coppola. Propietario de viñedos en California desde hace más de dos décadas, nos sorprendió con el lanzamiento de un vino espumoso en lata, dedicado a su hija, la también cineasta Sofia Coppola. El Sofia Blanc de Blancs enlatado  llegó a comercializarse en España, pero “no cuajó entre los consumidores”, reconoce la empresaria vitivinícola Mayte Santa Cecilia, quien añade que “hay cosas que funcionan en unos mercados y en otros no”, y parece que “vino” y “lata” son dos conceptos incompatibles en nuestro país.
La lista de celebrities que pueden pasearse entre sus viñedos a lo Angela Channing se completa con nombres tan populares como: Sting, Bob Dylan, Gerard Depardieu, Cliff Richard, Olivia Newton John, Christopher Lambert, Sam Neill o el omnipresente David Beckham son algunos de los famosos internacionales que no necesitan comprar vino porque lo tienen en la bodega de casa.