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Ellas son felices mamás adoptivas

Un pequeño punto geográfico del planeta podría hermanar las culturas del mundo. Hollywood es además de la del cine, la meca de las adopciones internacionales.
Un pequeño punto geográfico del planeta podría hermanar las culturas del mundo. Angelina Jolie y Brad Pitt, paradigma de la familia transnacional, no están solos. Gracias al que hemos llamado ‘síndrome Benetton’, Hollywood es, además de la del cine, la meca de las adopciones internacionales. Ya sea como acto altruista o porque la barrera de los cuarenta y cinco no les recomienda emprender una nueva aventura en la maternidad, la celebrities americanas han acogido en los últimos años en su seno a decenas de niños, sobre todo africanos y asiáticos.
Si existe un paradigma de la mamá Benetton, esa es Angelina Jolie. La atractiva mujer de Brad Pitt, la mujer con la que el dios rubio de Hollywood ha formado una familia, fue una de las primeras estrellas solteras que se decidió a adoptar. En concreto fueron dos niños: el camboyano Maddox, entonces de 5 años, y la etíope Zahara, de 2. Más tarde Pitt y ella tuvieron una hija biológica, Shiloh, pero la familia se siguió completando (de momento) con el vietnamita Pax Thien y los gemelos (biológicos).
Sandra Bullock ya ensayó en la película ‘The Blind Side’ (‘El lado ciego’), por la que ganó un Oscar, lo que suponía hacerse cargo de una personita, así que cuando el huracán Katrina devastó Nueva Orleans no se lo pensó dos veces y adoptó, a los 45 años, un niño negro nacido en la ciudad tras separarse de su esposo, Jesse James.
Sharon Stone, nombre de peso en la meca del cine, fue otra de las pioneras en las adopciones internacionales. Sus tres hijos son adoptados: Roan fue el primero, cuando aún estaba casada con el periodista americano Phil Bronstein, y los varones Laird y Quinn vinieron después, ya soltera de nueva.
El matrimoio entre Nicole Kidman y Tom Cruise no paró de generar rumores, antes y después de adoptar a Isabella y Connor. Una vez divorciados, la biología siguió su curso. Tom tuvo con Katie Holmes a la mediática ‘fashion victim’ Suri, mientras que Nicole hacía doblete: con el cantante country Keith Urban, Kidman sorprendía al mundo quedándose embarazada de Sunday Rose y trayendo al mundo más tarde a través de una madre de alquiler a la pequeña Faith Margaret.
Más tardía fue la decisión de Diane Keaton con Dexter (niña) y Duke (niño). Su deseo de ser madre cobró fuerza ya pasados los cincuenta, cuando murió su propio padre. Isabella Rossellini (hija del director Roberto Rossellini y la actriz Ingrid Bergman) fue madre biológica de Elettra al principio de los años ochenta con el modelo profesional Jon Wiedemann. Luego adoptó a un niño, a quien puso Roberto como homenaje a su abuelo italiano.
Soltera estaba Calista Flockhart, Ally Mcbeal en la pantalla y chica de Harrison Ford fuera de ella, cuando decidió adoptar a un niño llamado Liam. Actualmente ambos comparten las obligaciones de educarlo.
Michelle Pfeiffer tiene un hijo adolescente llamando John Henry, hijo del productor de televisión David E. Kelley, pero pocos meses antes (1993), aún soltera, adoptó a entonces pequeña Claudia, una niña mulata de una familia sin recursos. En el 2007 y tras largos meses de gestiones sin que trascendiesen a los medios, Meg Ryan consiguió la tutoría de Daisy True, una niña que vino de China con un año y medio: "es como una flor, simplemente florece y florece", dijo entonces en una entrevista.
Además de Rocco y Lourdes, sus hijos biológicos y hermanastros entre sí, Madonna ha querido completar la familia Benetton con dos niños huérfanos procedentes de Malawi (Mercy y David Wanda). Se decidió por ese país después de visitarlo con proyectos humanitarios.