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Famosos a la venta

Los discos y las películas no parecen proporcionar suficientes ingresos a los famosos, que se ven obligados a licenciar sus nombres para los fines más curiosos. La laca de uñas de Justin Bieber es la (pen)última muestra de merchandising celebrity imposible.
No es una novedad que las celebrities licencian su nombre con todo tipo de propósitos comerciales. Al fin y al cabo, es una manera de ganar dinerito sin moverte apenas del sofá de tu casa, y creas entre los fans una sensación de 'tengo un trocito de Fulano de Tal en mi propia casa' inigualable. Últimamente, a la par que vivimos una explosión de venta de coleccionables imposibles, también tenemos otra de famosos vendiéndonos su propio merchandising como si no hubiera un mañana.
Por supuesto, el tema de las colonias es el más socorrido. A la celeb en cuestión sólo le toca hacer las fotos de la campaña, la promo y poco más, dado que el perfume se lo crea una casa de cosmética 'inspirándose' en el personaje. En Navidad nos hemos perfumado con la de Shakira, Antonio Banderas, Rosario Flores, Ana Rosa...  En fin, la lista es interminable. Ya de cara a San Valentín, hay otra que se ha unido a esto del perfumismo. Es Rihanna con su Reb'l Fleur, que se pondrá a la venta en Estados Unidos en febrero y cuyo nombre está inspirado en uno de sus tatuajes, mal escrito, por cierto. Quizá decidió esperar a presentar su colonia para no pisarle a su amiguísima Katy Perry la presentación de la suya propia, Purr, con uno de los frascos más horteras que hemos visto en los últimos tiempos.
Lady Gaga se está haciendo esperar con su primera fragancia, que se espera para el año que viene, pero mientras nos vende sus productos varios bajo su firma Haus of Gaga.
Pero si hay una licencia que nos ha dejado sin palabras, ésa es la que ha hecho Justin Bieber con la firma de manicuras OPI para vender lacas de uñas. La colección se llama One Less Lonely Girl (una chica sola menos, qué poético) y está causando una verdadera revolución en Estados Unidos, único país donde se vende. Una lástima que nunca le veremos probando estos colores tan bonitos sobre sí mismo...

Lo de tener una línea de ropa no es nada original ya. Si Geri Halliwell nos vende moda de baño y la hermana pequeña de Miley Cyrus tiene su propia firma de lencería para niñas, poco más hay que aportar al mundo textil. Hay que innovar más como las hermanas Kardashian, que hacen crecer su emporio bien con métodos tradicionales como la publicación de libros o joyas, pero también por otras vías más ingeniosas. Su última ocurrencia fue lanzar una tarjeta Visa con su nombre, aunque el negocio no les salió tan redondo como pensaban. De hecho, se enfrentan a una denuncia a causa de las pérdidas millonarias que ha tenido el producto, aunque aplaudimos su valentía al meterse en este tipo de empresas tan arriesgadas.
Desde aquí, invitamos a las celebrites a licenciar su nombre para cosas más inesperadas tipo Kate Moss, reina del espelujo, intentnado vender cuidado capilar. Como mínimo darán que hablar, además también hacer reír.