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Playboy se escandaliza de su propia portada

A Playboy no le han gustado nada estas fotos de su edición portuguesa con Jesucristo rodeado de pecadoras desnudas como homenaje a Saramago.
A los chicos de la franquicia de Playboy en Portugal los acaban de poner de patitas en la calle los responsables de la edición de Estados Unidos. El motivo ha sido hacer un homenaje bastante divertido a su compatriota más ilustre: el recientemente fallecido José Saramago. Como tributo a la transgresora obra del premio Nóbel 'El Evangelio según Jesucristo' han publicado unas fotos en las que Jesús aparece acompañado de unas cuantas ovejas descarriadas en forma de traviesas modelos.
La gente de Hugh Hefneres se ha echado las manos a la cabeza porque las chicas incluso aparecen al borde de meterse mano entre ellas. Ante semejante desfile de bellezas el que esto escribe, como muchos lectores de la edición de julio de la revista lusa, se ha quedado bastante sofocado. Cuesta comprender que los jefazos de Playboy se hayan enfadado tanto con su franquicia por alterar al personal, y encima haciéndolo con sentido del humor. ¿No debería ser eso lo que tiene que hacer una buena revista erótica?
El problema creado con ese reportaje no es de sus autores, el problema es de Playboy. Hace mucho tiempo que dejó de ser una revista con un punto transgresor para convertirse en un logo más de la globalización, como McDonald's o Coca Cola. Tanto que incluso el santurrón de Steve Jobs, que ha cerrado la iTunes Store a cualquier cosa que huela a erotismo o a pornografía, les ha dejado colgar una aplicación para el iPhone. Algo que habla muy mal de ellos.
Una historia transgresora
Hace no tanto Playboy además de mostrarse osada con las fotos -desnudando por ejemplo con 55 años a una estupenda Nancy Sinatra- también entrevistaba en sus páginas a tipos tan incómodos como Malcom X o a Fidel Castro. Hoy desgraciadamente se dedican a ser más papistas que el Papa. Si el Vaticano mandaba a Saramago al infierno con su cuerpo aún caliente, ahora Playboy dice a través de una tal Theresa Hennessy que lo del reportaje portugués "es una violación terrible de nuestros estándares, y si lo hubiésemos visto de antemano no hubiéramos permitido su publicación".
Lo de los "estándares" suena bastante mal, la verdad. Estaría bien que ya puestos explicaran en que consisten los criterios editoriales que tiene la revista actualmente. Pues Playboy se ha enfriado bastante creativamente. La censura a la revista portuguesa pone la guinda al proceso de pérdida de personalidad emprendido hace tiempo -imitar a un FHM no es una buena idea-.
Un reportaje con muchos fuegos artificiales
Lo de los portugueses nos ha gustado porque además de que las chicas aparecen guapísimas todo el reportaje destila un aire bastante gamberro del que el kiosco anda muy necesitado. Incluso el abuso de Photoshop nos gusta, pues el retoque con el programa y el buen uso de la luz logran que las tomas tengan una estética 'pulp' muy lograda. Googleando descubrimos a los culpables de todo el lío en Facebook: el productor creativo João Blümel y el fotógrafo Pedro Janeiro, que anda comentando las fotos en esa red social.
La foto más interesante sin lugar a dudas es la de la portada, en la que vemos a una bella y tatuada María Magdalena en el catre tras quedarse K.O. por la aparición de un Jesús resucitado. Una escena que como es sabido ha sido plasmada en varias ocasiones en la historia del arte. Ese romance entre ambos es también uno de los temas abordados por Saramago en el libro al que estas fotos rinden homenaje -y que le ha costado ir al infierno-. Pero esa relación carnal hace tiempo que viene encendiendo la polémica, pues ya se montó bastante lío al estrenarse la película de Martin Scorsese 'La Última Tentación de Cristo' en 1988. Lo triste es que 22 años después de aquello sigamos igual.