Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Working girl. O cómo vestir divinity para ir al trabajo

No todo son tonos flúor y rayas este verano. Con los calores vuelven los ‘must’ infalibles, sobre todo si lo tuyo es ir a la oficina y debes mantener un equilibrio entre la sobriedad y el estilo. Beige, lunares en black&white, verdes y naranjas son algunos de los recursos que nunca te decepcionarán.
No todo son tonos flúor y rayas este verano. Con los calores vuelven los ‘must’ infalibles, sobre todo si lo tuyo es ir a la oficina y debes mantener un equilibrio entre la sobriedad y el estilo. Beige, lunares en black&white, verdes y naranjas son algunos de los recursos que nunca te decepcionarán, sobre todo si los resaltas con algún complemento estrella como un cinturón, un bolso o unas sandalias de tacón.

Beige, un clásico infalible

Menos es más. Un vestido beige, sobre todo si es en hilo, te dará una imagen fresca y desenfadadamente elegante a la hora de encarar las jornadas estivales de oficina. Además resaltará tu moreno. Si le añades un cinturón marrón te subrayará la curvas y te hará más largas las piernas. Los bolsos marrones y las sandalias de tacón formarán un conjunto perfecto.

Verde mate, hombros disimulados

Los verdes están ‘in’. Prueba tonos y composiciones, pero una opción interesante podrías buscarla en el patronaje: suelen ser muy favorecedores las formas que dejar los brazos libres, con mangas casi de tirantes pero que cubren los hombros. Así reducirás la rotundidad si tienes la espalda sobre ancha, como la esposa exnadadora de Alberto de Mónaco.

Libertad en la cintura

Libre-libre quiero ser, libre-libre como el viento. Los estilismos sueltos en la cintura son ideales cuando el termómetro llega a cotas de récord, ya que contribuyen a que el aire circule por toda la anatomía. Si además añades una nota de color potente, como por ejemplo un naranja, matas dos pájaros frescos de un tiro.

Black&White a lunares

¿Quién dijo que el negro no era para el estío? Solo tienes que quitarle rotundidad combinándole con blanco, beige o amarillo en estampados sobrio-alegres, que contribuyen a estilizar la figura. Los lunares, por ejemplo, son un recurso a tener en cuenta. Extra: Nunca subestimes el poder de unas buenas sandalias de tacón.