Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Conoce la faja de moda y el secreto mejor guardado de las celebrities

Jennifer Lopez, Beyoncé y Tamara Falcó recurren a la faja para recoger sus enseres y reafirmar sus muslámenes
Si hace unos años nos lo hubiesen dicho, no lo hubiéramos creído. Pero de un tiempo a esta parte el telón se ha levantado y por fin hemos comprobado que las celebrities son tan humanas y mundanas como cualquiera de nosotras. También ellas recurren al antierótico momento faja para recoger sus enseres y reafirmar sus muslámenes.
La marca que arrasa en el mercado (y que ha causado el auge de la faja) se llama Spanx y tiene una variedad digna de ver: desde braga faja hasta un mono completo que viaja de la rodilla al cuello. La creó Sara Blakely en 2000 y el éxito ha sido tal (ella fue tan lista que le envió algunos ejemplares de regalo a Oprah Winfrey) que este año la nombraron la mujer más joven en entrar en la lista Forbes de multimillonarios. Los más de mil millones de dólares que le han hecho ganar dan la razón a Blakely y su Spanx.
Hay famosas absolutamente dependientes del producto. Jennifer Lopez, sin ir más lejos, moldea habitualmente sus curvas jamonas gracias a los diferentes modelos de Spanx. Hace tan solo unos días, durante la presentación de su tour con Enrique Iglesias, dejaba ver su último modelito bajo un Lanvin que potenciaba sus curvas al máximo. (En la imagen de arriba se puede ver el momento faja de Jenni).
A la lista de adictas a la faja de moda (cuyos precios oscilan entre los 40 y los 120 euros) hay que sumar a Beyoncé -incluso durante el embarazo- durante sus conciertos y vídeos. Casi sin querer, la diva del pop se ha convertido en uno de los principales iconos de la faja, que también hace mella en mujeres con curvas menos rotundas, como Sarah Jessica Parker o nuestra españolísima Tamara Falcó. ¿Qué tiene que reafirmar una mujer tan delgada? Lo cierto es que, al menos, le sirve para que en un descuido nadie le vea la ropa interior.
A pesar de lo antierótico del asunto, la faja ayuda a que nos veamos bonitas. Pero me surge una pregunta: ¿tiene todo el mundo más de 100 euros para invertir en una faja? No es problema. Hay opciones más económicas, como la línea w'shape de Women'secret (el vestido es lo más caro y no llega a 50 euros) o la faja Shorty de Garnier (que te ayuda a perder peso mientras reafirma tus glúteos y tiene un precio de unos 25 euros). Y vosotras, ¿Os apuntáis a la moda de la faja?