¿Qué es la regla 3-3-3 para el matrimonio?

Quererse es solo una parte de lo que se necesita para que una relación funcione
¿Qué es la regla 2-2-2 en el matrimonio?
El matrimonio es un compromiso entre una pareja, una decisión de compartir la vida que se toma por amor, pero también de una forma consciente. Se decide apostarlo todo a esa relación, porque se considera que merece la pena mantenerla, aunque en ocasiones requiera un poco más de esfuerzo por nuestra parte. Quererse es solo una parte de lo que se necesita para que una relación funcione y poder establecer algunas normas que ayuden a que esto suceda parece una gran ayuda.
Qué es la regla 3-3-3 para el matrimonio
En muchas ocasiones tendemos a dejarnos llevar por el día a día, las preocupaciones laborales y familiares consumen nuestro tiempo y eso hace que sea la pareja quien sufra las consecuencias, porque damos por hecho que está ahí y no necesita atención o cuidados, algo que es claramente un error. Es importante cuidar todas las relaciones y la buena comunicación es solo una parte de ello.
Aunque en un primer momento pueda parecer algo poco romántico o incluso impostado, la planificación también puede ayudar a que la relación mejore, no se trata tanto de obligarnos a establecer un tiempo para dedicar a la pareja como querer hacerlo. Así es como surge la regla 3-3-3, pensada para favorecer el tiempo en pareja y proteger el matrimonio ante la rutina o el aburrimiento. Esta regla establece:
- Cada 3 días sentarse a tener una conversación profunda, donde se puedan expresar emociones, preocupaciones o sueños. La comunicación es clave para resolver problemas y evitar conflictos.
- Cada 3 semanas organizar una cita en pareja, que ayuda a salir de la rutina y volver a conectar.
- Cada 3 meses planear un viaje o escapada romántica, algo que refuerza la intimidad y mantiene la emoción en la relación.
Esta no es la única fórmula que se propone para cuidar un matrimonio y que está relacionada con el número tres, porque también encontramos la regla del 3x3, que defiende que durante tres horas a la semana, repartiendo el tiempo como mejor les parezca (por ejemplo, una hora al día durante tres días o media hora al día durante seis), cada uno de los miembros de la pareja puede pasar tiempo completamente a solas, haciendo lo que sea; el otro tres hace referencia a que otras tres horas semanales se dedican a pasar un tiempo en pareja.
Este es especialmente importante en el caso de las parejas con hijos, cuando parece prácticamente imposible tener tiempo para uno mismo sin sentirse culpable (es más fácil hacerlo si sabes que la otra parte también tendrá su tiempo a solas), o que se termina el día tan cansado que solo apetece dormir. Establecer media hora diaria para estar en pareja y dedicarle tiempo de calidad, puede hacer que sea más sencillo mantener esa complicidad tan necesaria.
Normas que en un primer momento se ‘imponen’, pero que con el tiempo quedan tan normalizadas que se convierten en costumbre y ya no es un trabajo consciente buscar ese ratito para estar en pareja o a solas.
