¿Qué es un nebulizador y cómo se usa en bebés y niños?
Los nebulizadores son dispositivos con los que se administran algunos fármacos que sirven para tratar enfermedades de las vías respiratorias
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Con las bajas temperaturas comienzan a proliferar los virus y bacterias que causan las enfermedades respiratorias. Los niños y los bebés son muy vulnerables al contagio de estas enfermedades y en ocasiones deben ser tratadas con medicamentos, muchas veces aplicados con un nebulizador. Este aparato se utiliza, sobre todo, cuando la enfermedad en cuestión es una bronquiolitis, pero puede ser necesario para tratar otros virus estacionales. Te contamos qué es un nebulizador y cómo usarlo en bebés y niños.
¿Qué es un nebulizador?
El nebulizador es un dispositivo que se utiliza para la administración de fármacos líquidos por vía inhalatoria. Cuentan con una pequeña mascarilla o boquilla para facilitar su administración y que sea más cómoda. Al mismo tiempo, y esto también es importante, aumentan la eficacia del fármaco, que llega de manera directa a las vías respiratorias, al mismo tiempo que reduce los posibles efectos secundarios.
¿Para qué sirve un nebulizador?
El nebulizador, al mismo tiempo que hace llegar la medicación a los bronquios de manera eficaz, hace que el fármaco se vuelva una nube que consigue humedecerlos, al igual que a sus secreciones, facilitando así la expulsión del moco. También es muy útil en pacientes asmáticos, ya que necesitan esa dilatación de los bronquios para respirar correctamente.
Es muy útil en niños y bebés porque no tienen que hacer nada para recibir el medicamento, solo respirar con normalidad. Las patologías para las que está indicado un nebulizador son aquellas relacionadas con las vías respiratorias, como la bronquitis, bronquiolitis, asma e, incluso, un resfriado.
¿Cómo usar un nebulizador?
Dependiendo de la edad del niño, el nebulizador se usa con una boquilla o una mascarilla. La mascarilla se recomienda en los bebés y niños de hasta 5 años, ya que no saben respirar por la boca y es la nariz la que inhala gran parte de la medicación. Además, se puede sujetar con una goma que facilita la correcta administración. En niños mayores de 5 años se puede utilizar la boquilla y que inhalen por ella de manera consciente. Para la correcta administración del fármaco con el nebulizador hay algunas indicaciones que se deben tener en cuenta:
- Debes lavarte las manos con agua y jabón antes de manipular el nebulizador y el medicamento.
- El niño o bebé debe mantenerse en una posición erguida.
- Vierte la cantidad de medicamento pautada por el pediatra en el recipiente del nebulizador con una jeringuilla.
- No interrumpas la nebulización hasta que acabe, que puede tardar 10 minutos.
- Procura estar relajada y transmitirle ese relax al niño, asegurándote de que está cómodo y, según su edad, haciendo que sea un rato entretenido.
- Dale agua o leche al terminar para que no quede ningún resto de medicamento en la boca.