Rocío Ramos-Paul, Supernanny, explica lo que hacer si un adolescente pide salir de noche: "Hay tres pautas"

Rocío Ramos-Paul explica la importancia de que los adolescentes sociabilicen, por lo que el miedo de los padres no puede convertirse en una prohibición
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A medida que los hijos crecen surgen nuevas preocupaciones para los padres. Los adolescentes empiezan a sentir la necesidad de 'independizarse' de sus padres y se distancian de ellos para forjar su propia identidad. Buscan libertad y cambian de referentes. El grupo de amigos se convierte en un pilar en su vida y construyen un nuevo espacio social en el que crecer y desarrollarse. Y en esa evolución llega uno de los momentos más temidos: "Hoy quiero llegar tarde".
Los adolescentes quieren salir, encontrarse con sus iguales y forjar vínculos con ellos. A los padres les das miedo, pero eso forma parte de la evolución normal de cualquier joven. Y así lo ha manifestado en 'Atrévete', de Cadena Dial, Rocío Ramos-Paul, quien ya comentó que no hay que prohibir a los amigos porque "te van a sorprender". Y siguiendo esa misma lógica, tampoco hay que prohibirles salir por mucho miedos que se tengan. "Vamos a tranquilizar a los padres. Esta sensación de miedo la tienen todos los padres. Se te pasa por la cabeza dónde está, con quién va", ha comenzado diciendo la psicóloga, que ha dejado claro que esta etapa es fundamental para su desarrollo. "Pero hay que decir también que no podemos prohibir. Tendremos que negociar porque la sociabilización es importantísima en este momento con los iguales y no le puedes quitar la posibilidad de que salga con ellos y la actividad de salir hasta tarde es una de las que les identifica con el grupo. Eso, en este momento, es su autoestima".
Qué hacer cuando los adolescentes quieren salir hasta tarde
Cuando llega el momento en el que los hijos piden salir por la noche, no hay que rechazar ni prohibir. Las dos partes deben ceder en determinados aspectos y es importante que los padres inicien una negociación en la que se establezcan una pautas. Por supuesto hay que tener "cuenta la hora, el sitio y las consecuencias" y analizar la situación y las condiciones en las que se produce la petición de los menores porque "no es lo mismo que en invierno, no es lo mismo una población grande que una pequeña, no es lo mismo una excepción de una fiesta que todos los fines de semana". No es fácil llegar a un acuerdo pero hay que ser flexible.
En esa negociación hay que poner normas y dejar claro cómo va a ser la salida. "Yo te llevo y yo te recojo, puede ser una opción. Te ahorras el taxi y sabes dónde va, con quién sale y cómo vuelve". Sin embargo, esa no es la única posibilidad. A muchos adolescentes les da vergüenza que sean sus padres quienes los lleven y los recojan en una salida con sus amigos, por lo que también se puede pedir que simplemente sean ellos los que mantengan informados a sus progenitores. "La otra opción puede ser, 'tú me llamas'".
En caso de elegir esta opción, hay que explicar con claridad qué deben hacer y en qué momentos de la noche. "Hay tres pautas para saber dónde está: 'Me avisas o me llamas cuando llegues', 'me escribes si cambias de sitio' y 'me escribes cuando vayas a volver a casa'". De esta forma los padres estarán informados en todo momento de la situación y tendrán localizado a su hijo.

Por supuesto, no solo el hijo debe respetar estas pautas, también lo deben hacer los padres. "Si son estas tres y estamos negociando no puedes poner 40 mensajes a lo largo de la noche para que tu hijo al final apague y diga que no tenía batería", ha explicado Rocío Ramos-Paul, que ha dejado claro que todos deben ceder. "Estamos negociando. Yo cedo una parte y tú cedes otras. Yo con mi miedo cedo a que te vayas, pero tú tienes que escribirme. Solo podré llamarte si no cumples estas tres pautas que te estoy diciendo".
Por último, también hay que dejar claro que podrá salir si cumple con ciertas exigencias y que el incumplimiento de las pautas tiene consecuencias y antes de la salida el menor debe saber que solo tendrá el beneficio de salir con sus amigos si cumple con las responsabilidades. "Define con tu hijo qué responsabilidades tiene que cumplir en casa, qué tareas le vas a poner para poder salir por la tarde porque es un beneficio y no es gratuito". Además, hay que recordarle que si no hace las cosas tal y como habéis establecido eso tendrá repercusiones posteriores. "Explícale que en caso de llegar tarde o no cumplir las tres normas, tendrás consecuencias", ha dicho la psicóloga. "No prohibamos, mejor negociemos".
