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Álvaro Bilbao, neuropsicólogo, explica lo que hacer si tu hijo te miente: "Crea resentimiento y distancia"

Álvaro Bilbao. Fotomontaje con imágenes de Getty Images e Instagram @soyalvarobilbao
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Que los niños pequeños mientan es un comportamiento normal y forma parte de su desarrollo cognitivo y social. Las mentiras comienzan entre los 2 y 4 años y a medida que crecen van desarrollando la capacidad de engaño consciente. El motivo fundamental de esas mentiras es evitar que los padres se enfaden. Pero el miedo a las consecuencias, evitar castigos o decepcionar no son las únicas motivaciones que están detrás de estos engaños, Los más pequeños también buscan de esta forma conseguir lo que quieren, obtener aprobación, evitar conflictos o probar nuevas habilidades sociales y cognitivas. Pero todo ello, en una edad temprana, es una parte normal, evolutiva y esperable del desarrollo cognitivo y emocional de los más pequeños.

Entendiendo que esas mentiras son una actitud que entra dentro de la normalidad, es importante que los padres aprendan a reaccionar a ellas pero sin dejarlas pasar para enseñar a los más pequeños que no deben hacerlo. Álvaro Bilbao sabe que no siempre es fácil gestionar esas mentiras y reaccionar de la forma adecuada. Consciente de ello, el neuropsicólogo, que hace unas semanas enseñaba cómo reaccionar si tu hijo te pega, ha explicado a través de sus redes sociales qué deben hacer los padres cuando sus hijos mientan.

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Lo que nunca debe hacer un padre cuando su hijo pequeño le miente

Cuando un padre sabe positivamente que su hijo le está mintiendo, existen muchas formas de reaccionar, pero algunas de ellas son poco acertadas. Según explica Álvaro Bilbao en sus redes sociales, no hay que utilizar un tono acusatorio o tirar de sarcasmo ya que eso puede provocar el efecto contrario y aumentar la distancia entre padre e hijo.

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  1. Decirles frases del tipo "¿Has tirado todo esto de aquí?" y hacerlo con un tono enfadado es la peor de la opciones posibles porque "preguntar a un niño cuando ya sabemos la respuesta es dejarle la puerta abierta para que salga de la situación con una mentira y más cuando lo hacemos con un tono acusatorio". Un padre nunca debe dar esa opción por lo que el experto califica esta opción con un -5/10.
  2. Utilizar la ironía o el sarcasmo con un niño pequeño tampoco es lo ideal. Frases como "Pues si no has sido tú, tú me dirás quién ha sido. ¿Mi tía, tu primo o quién? o ¿Tú qué te crees que soy tonto o que me chupo el dedo?" no es adecuado. Aunque es una mejor opción que la anterior, también está suspensa. "Intenta poner humor pero esto es sarcasmo y el sarcasmo tiene el efecto contrario en el cerebro: crea resentimiento y distancia", explica el neuropsicólogo, que puntúa esta opción con un 4/10.

Las opciones más recomendables en caso de que un niño mienta

Teniendo claro qué es lo que nunca se debe hacer, Álvaro Bilbao explica cuál es la mejor opción ante estas situaciones. Lo fundamental es, además de mantener la calma y afrontar la conversación de una forma tranquila, es desdramatizar y entender que estas mentiras forman parte del desarrollo de los más pequeños. De esta forma los más pequeños entenderán que pueden contar la verdad sin miedo.

  1. "Ah, pues si no has sido tú habrá sido algún niño un poco granuja que me va a ayudar a recoger ahora". Esta frase es una gran opción para afrontar la mentira ya que "desdramatiza la situación entendiendo que es un comportamiento normal y utiliza el humor y el juego para conectar y reducir la tensión", explica Álvaro Bilbao, que le da un 8/10 a esta forma de actuar..
  2. Y la mejor reacción posible ante una mentira de un niño es aquella que en la que el padre, "está tranquilo, ayuda al niño a recoger haciendo que sea responsable de sus acciones, refuerza cuando dice la verdad y le explica lo más importante: que no tiene que tener ningún miedo de decir la verdad a sus papás", dice el experto, que puntúa esta actuación con un 10/10. En este sentido, hay que dejar claro al menor que la verdad no va a conllevar un castigo ni un enfado por nuestra parte, instarle a que nos cuente la verdad sin miedo y ayudarle con 'las consecuencias de sus actos' (se le puede ayudar a recoger). Además usar frases como "estoy muy contento de que me hayas dicho la verdad" son muy útiles en estas situaciones. Esta forma de actuar es perfecta. "

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