Rocío Ramos-Paul, Supernanny, explica las secuelas que puede tener el 'ghosting parental': "Se parece a un maltrato"
El 'ghosting parental' consiste en ignorara a los hijos cuando tienen comportamientos que no gustan a los padres y supone el abandono emocional
Rocío Ramos-Paul, Supernanny, explica cómo hablar de sexo con los hijos: "Sé lo que es ser un boquerón"
Convivir con un adolescente no siempre es sencillo. Los cambios hormonales, emocionales, físicos, cognitivos, sociales y la búsqueda de independencia marcan una etapa que se convierte en un reto tanto para ellos como para los padres. El incumplimiento de las normas, que es una conducta esperada y natural en esta etapa de desarrollo, y llevar a cabo en muchas ocasiones acciones que no gustan a los padres, se convierten en una constante y dificultan la convivencia. Aunque en la mayoría de los casos no se trata de un acto personal contra los adultos sino que es una forma de reafirmar su propia identidad y explorar su independencia, esto genera importantes conflictos con los padres, para los que, en muchas ocasiones la comunicación con los sus hijos se convierte en un reto.
Ante estas actitudes y sin unas herramientas claras para solventarlas con éxito, muchos progenitores optan por la llamada 'Ley del hielo' o 'ghosting parental'. Es decir, incapaces de poner freno a los comportamientos que no les gustan, optan por ignorar a sus hijos. Sin embargo, Rocío Ramos-Paul, 'Supernanny', que también ha explicado qué hacer cuando los adolescentes quieren salir de noche, no está de acuerdo con el uso de este 'castigo' ya que puede tener graves consecuencias a medio y largo plazo. Así lo ha explicado en su intervención en el espacio 'Atrévete' de Cadena Dial, donde ha explicado la mejor forma de actuar y cómo gestionar estas situaciones delicadas sin recurrir a lo que podría considerarse un maltrato.
Cómo deben actuar los padres ante los comportamientos que no les gustan de sus hijos
'La ley del hielo' no es algo nuevo, "de toda la vida se aplicaba o se aplica en pareja". Sin embargo, en los últimos años muchos padres recurren a ella y ha surgido la variable de lo que se ha llamado 'ghosting parental' y se ha establecido como una especie de castigo. "Mi adolescente lleva a cabo un comportamiento y yo decido ignorar a la persona. Es decir, no te hablo, no tengo muestras de afecto, no te cuento lo que me pasa, ni siquiera te cuento qué has hecho tú para que yo esté así", ha explicado Rocío Ramos-Paul, que ha explicado que no hay que tener claro que esta actitud por parte de los adultos es mucho más que un castigo. "Hay padres que lo aplican como si fuera un castigo, pero se parece más a un maltrato. El adolescente dice 'qué he hecho para que me den este trato' y sobre todo 'no sé qué hacer para volver a hablar', 'para que me vuelvan a hablar', 'Haga lo que haga aquí nadie me dice nada'", ha explicado Supernanny, que ha insistido en que los adolescentes no saben gestionar esa situación.
La psicóloga ha explicado que ese 'castigo' no es la opción adecuada porque deja al adolescente en "estado de indefensión" y lo único que hace es acrecentar el problema. "Esto tiene que ver con no saber resolver los conflictos lógicamente, pero ojito que todo se lo trasladamos a nuestro adolescente, que puede pensar que así es como se resuelve en caso de tener pareja o que te devuelva la misma actuación cuando tú hagas algo que a él no le guste".
¿Qué alternativa tienen los padres al 'ghosting parental? Rocío Ramos-Paul ha explicado que los adultos "que, en teoría, tienen más capacidad de resolver", tienen que "utilizar otro tipo de resolución cuando tenga un conflicto con un comportamiento del adolescente" porque a lo largo de esta etapa "va a haber muchos" que no le gustan.
Frente a este ghosting, Rocío Ramos-Paul cree que es fundamental mantener la comunicación y explicarle al adolescente qué ha hecho y cómo nos hace sentir cuando tiene ese comportamiento. Estas conversaciones favorecen el entendimiento y aunque la adolescencia está marcada por la rebeldía y es probable que los comportamientos se repitan, no dejamos a nuestro hijo en una situación de indefensión sino que va interiorizando la manera correcta de resolver los problemas. "En vez de decir 'voy a hacer ghosting parental', hagamos lo siguiente: 'esto que has hecho no me ha gustado, me enfada cuando haces'... y no te metas en una historia que es la ley del hielo". Porque 'la ley del hielo' no conduce a nada, no arregla nada y solo genera más dificultades a largo plazo. "Ahora entendemos por qué de la 'ley del hielo' es muy difícil salir y no sirve para nada, simplemente para que tu hijo el día de mañana lo imite, bien con tu pareja, bien te lo devuelva cuando no le guste lo que haces tú", ha reiterado la psicóloga.
Qué secuelas puede tener a largo plazo
El 'ghosting parental' supone el abandono emocional de los hijos ya que los padres cortan de forma totalmente abrupta el contacto y la comunicación con sus hijos sin dar explicaciones. El origen de esta conducta puede estar en la incapacidad de quien lo ejerce para gestionar la intensidad emocional o asumir responsabilidades afectivas, lo que les lleva a evitar conversaciones incómodas o tensas. Lo que no tienen en cuenta es que este abandono no es inocuo ya que puede generar graves secuelas emocionales como la baja autoestima de quien lo sufre.
Cuando un padre lo utiliza con niños pequeños o adolescentes, a los menores les pueden surgir algunas dudas, sentir decepción y una sensación de rechazo o incluso sentirse humillados, ya que rompe sus ilusiones y la seguridad dentro del entorno familiar. A largo plazo, puede llevar a comportamientos de desconfianza o a que repitan patrones y eviten conflictos en sus relaciones adultas