Ana Morgade explota contra un seguidor que critica su forma de vestir: "Tira a la basura esa actitud machirula"

  • Ana Morgade ha estallado contra un desconocido que ha criticado su forma de vestir

  • El usuario ha asegurado que es un "pibón" pero que utiliza la misma ropa que su "tía en los años 80"

  • Su réplica a este ataque machista ha sido muy aplaudida en redes sociales

"Yo ya no me callo, chiquis". Con esta frase ha compartido la humorista Ana Morgade uno de los últimos ataques machistas del que ha sido víctima en las redes sociales. En este mismo tuit, la presentadora de televisión ha publicado el pantallazo del tablón de comentarios de una foto publicada en su cuenta de Instagram, donde en ocasiones reflexiona sobre su reciente maternidad:

Un usuario se refería a ella como "un pibón" pero le hacía saber que no estaba conforme con que usara ropa similar a la de su "tía en los años 80". “¿Es para que no te acusen de fomentar el patriarcado o algo? Estabas mejor cuando te vestías de la década de 2020”, atacaba directamente a la humorista, que no pasaba por alto este comentario machista. “Hay algo anticuado en todo esto, querido, que es decirle a una mujer cómo tiene que vestir”, le paraba los pies de inmediato. “Ponte a la moda y tira a la basura toda esa actitud machirula, que ya no se lleva. Beso fuerte”, aconsejaba a este desconocido.

Rosa Villacastín agradecía a la colaboradora que expusiera este tema ocultando el nombre del implicado, ya que “a estos individuos no hay que darles publicidad, porque es lo que buscan”. No ha sido la única, amigos y seguidores han aplaudido la implacable respuesta de Ana y han lamentado que aún tengan que combatir este tipo de actitudes en pleno 2022: “Es una pena que a las mujeres se nos siga juzgando por como vestimos, cosa que los hombres pueden ir como quieran que no pasa”, lamentaba una chica anónima.

Ana Morgade se enfundaba en su look más reivindicativo

Harta de llevar ropa “que no le encajaba bien” en las alfombras rojas a las que asiste como invitada, la cómica cambiaba el chip y acudía a la Seminci, la Semana Internacional de Cine de Valladolid, vestida con un portatrajes. “Durante días sufrí pensando que llevar, porque siempre me sucede lo mismo: en los showrooms casi nunca puedo ponerme lo que me gusta, tengo que ponerme lo que me abrocha. No tengo un cuerpo de talla standard, por supuesto no soy modelo, y no me es fácil encontrar un vestido que no me haga sentir terriblemente mal hecha”, daba sus motivos.

“Durante muchos años he salido a posar con ropa que no me encajaba muy bien, aterrada, pensando que es mi cuerpo el equivocado. Pero no, era mi actitud la errónea. Mi cuerpo es perfecto para lo que soy y a lo que me dedico: la comedia”, continuaba con su alegato. La humorista, consciente de que no puede mejorar de golpe esa relación “despiadada” que mantiene con su figura, decidía seleccionar esta comentada pieza: "No me aprieta, no me tira, no me asusta y representa lo que soy”, reiteraba orgullosa.