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Las vacaciones de Belén Esteban y consorte: escándalo a bordo

Belén Esteban ha estado de vacaciones por el Mediterráneo. Ha vuelto rozando la tanorexia y con todo un escándalo mediático alrededor de las fotografías que unos paparazzi le hicieron en el crucero y han vendido a la revista Lecturas.
Belén Esteban ha estado de vacaciones en un crucero por el Mediterráneo y en lugar de relajarse como es típico en los periodos de asueto la diva de extra-radio ha vuelto más estresada que nunca. ¿El motivo? Unos paparazzi infiltrados en el barco le han fastidiado el viaje. ¿Cómo se enteraron de que la convecina de San Blas iba en el navío? En la respuesta se esconde todo un culebrón que roza la conspiración.
La bomba explota el 9 de Junio cuando la revista Lecturas publica a portada completa unas fotos de Belén Esteban sosteniendo un plato de choricillos, patatas fritas y sandía en bikini sobre la cubierta de un barco. No, la foto no corresponde a una nueva campaña publicitaria de La Esteban, pertenece a una serie de instantáneas que varios fotógrafos le robaron a bordo. Esteban, al darse cuenta y muy segura de sus posibilidades pide audiencia con el capitán del barco para que los paparazzi sean expulsados pero la cosa no funciona.
Lo que sí funciona es la venta de las fotografías a la revista Lecturas, cabecera que suele publicar las exclusivas sobre Belén. Diego Arrabal, responsable de las instantáneas, tuvo que ponerse una peluca para no ser reconocido por la madre de Andreíta, sin embargo, no logró zafarse de la astucia de la madre coraje que, finalmente, le descubrió. El paparazzo ha declarado que se ha tenido que dar mucha prisa en vender el material ya que había más agencias a bordo y que, incluso, algunos turistas han intentado hacer negocio con fotografías realizadas con teléfonos móviles. Con todo, Fran, el del bar, y su amada esposa, han tenido lugar de tomar el sol, hacerse arrumacos en las tumbonas de la cubierta y ponerse ciegos de comida en el buffet libre de la embarcación.
Varias son las cuestiones que inundan de misterio esta exclusiva. ¿Por qué las fotos han sido publicadas en la cabecera de confianza de Belén? Las fuentes que he consultado aseguran que no es común la negociación de la venta de este tipo de fotografías en un periodo de tiempo tan corto y presuponen que ya había un acuerdo previo, con más razón si había más de un fotógrafo a bordo del barco, que podría haber reventado el negocio. El propio Diego Arrabal, en “Sálvame Deluxe”, ha afirmado que el chivatazo se produjo 20 días antes de que zarpara el crucero y ha señalado indirectamente al actual manager de Belén, Toño. Él lo niega todo y pone la mano en el fuego por todos los empleados de su oficina de management.
¿Quién es entonces el chivato? Algunas fuentes apuntan a la agencia de viajes aunque muchas otras descartan que una empleada del mundo del turismo conozca el mecanismo de la venta de este tipo de informaciones. Yo pienso que todo es más sencillo de lo que parece y que los fotógrafos se habrán enterado a través de una cadena de casualidades. También pienso que si Belén Esteban quería huír de la prensa debería haber escogido un destino menos manido que un crucero por el Mediterráneo en el que, encima de estar muy cerca de España y los fótografos, la obliga a estar encerrada en un espacio muy limitado. ¿Por qué no ha escogido otro destino más exótico como el Sur de Japón, Kenia o Tanzania? Pues porque es Belén Esteban y la cabra siempre tira para el monte.
Lo del refrán de la cabra y el monte se ha confirmado con la publicación de la segunda ronda de fotografías en las que Belén y Fran recorren las islas griegas con la típica pegatina que ponen en los cruceros para saber qué barco te corresponde. Los estilismos de la pareja también son dignos de comentar. El del bar tiene toda la colección de camisetas de Pull & Bear y la musa de las sartenes se atreve a ponerse leggins de vinilo negro bajo un sol de justicia. Ambos portan la pulserita ésa de Power Balance que se supone que te ayuda a mejorar el equilibrio y a Belén no hay momento en el que se la vea sin el cigarrito en la boca. Menudo estrés. Eso sí, ellos, manteniendo el tipo, han dicho que se lo han pasado muy bien.
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