Seis tipos de uñas francesas elegantes, la manicura que nunca pasa de moda

Por mucho que el mundo del cuidado de las uñas esté en constante evolución y se rija por las tendencias, hay una técnica que ha resistido el paso del tiempo con gracia y sofisticación: la manicura francesa. Clásica y atemporal, ha sido un símbolo de elegancia y buen gusto desde que se viese por primera vez en los años treinta. Es más, ha mantenido su posición como una de las opciones favoritas entre mujeres de todas las edades y estilos, convirtiéndose en un estándar de belleza que nunca pasa de moda.

El punto clave de esta manicura es la apariencia limpia y clásica con la que dota a las manos, de forma que encaja a la perfección con cualquier estilismo y pieza que complementa cualquier conjunto, sin importar la ocasión. Desde entonces, la manicura francesa ha evolucionado y se ha adaptado a las tendencias más efímeras, pero siempre manteniendo su esencia. A las pruebas nos remitimos con estas imágenes con las que encontrarás la inspiración perfecta para darle un aire novedoso a tu manicura francesa esta temporada.

Almendrada

Una de las alternativas que más se está pidiendo en los salones de belleza últimamente y con la que lograr que las manos se vean de lo más estilizadas.

Recta

En este caso se trabaja la base y forma de la uña para un resultado muy pulido.

Bicolor

Perfecta para las que buscan un resultado más rompedor y divertido, donde el blanco se extiende solo a la mitad de la uña.

Glooming

Ideal para las que buscan un resultado discreto y limpio con una uña bastante corta.

Romántica

Otra versión muy parecida a la anterior, con la diferencia de que la paleta está redondeada y en donde la base es también ligeramente más rosada.

Minimal

Esta temporada los aires minimalistas vienen más fuertes que nunca, y en este caso el blanco se sustituye por un acabado metalizado y un trazo muy fino. Ideal.

Así se consigue una manicura francesa elegante

Las que deseen realizar ellas mismas su manicura francesa, no se deben olvidar de seguir estos consejos:

En primer lugar, asegúrate de que tus uñas estén limpias, secas y libres de aceites antes de comenzar, eligiendo siempre esmaltes de buena calidad (solo así te asegurarás de que duren más tiempo intactas).

A la hora de lograr una línea precisa, utiliza cintas adhesivas especiales o pinceles finos para aplicar la línea blanca con precisión y uniformidad. Una vez que hayas terminado, aplica una capa de acabado transparente -o ‘top coat’- para sellar tu manicura y protegerla del desgaste. ¡Y lista!