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La vida de Cristina Piaget: modelo internacional en los noventa, el budismo y sus relaciones con famosos

Cristina Piaget. Redes sociales (@cristinapiaget, @lazarina_photographer)
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Cristina Piaget vuelve a estar en primer plano gracias a su participación como concursante en 'GH DÚO', donde se ha convertido en una de las protagonistas de esta cuarta edición. Referente indiscutible de la moda española en los años noventa, su vida ha transitado entre pasarelas internacionales, portadas de revista y campañas publicitarias, además de experimentar en su interior una profunda búsqueda espiritual y haber mantenido algunas relaciones sentimentales muy conocidas, como la que mantuvo con José María Cano, hermano de Nacho Cano, y con Carlos Lozano en la época dorada de su carrera.

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Los inicios de su carrera como top model internacional en los 90'

La madrileña de 55 años comenzó su carrera en la moda a una edad muy temprana. Con apenas 14 años dio sus primeros pasos en el sector y, solo dos años después, su rostro ya ocupaba la portada de la edición española de la revista 'Elle', un hito que marcó el inicio de una trayectoria profesional. Aquella aparición la situó frente a los ojos de las grandes agencias y la consolidó como una de las modelos con mayor proyección de su generación.

Durante la década de los noventa, Cristina Piaget formó parte del selecto grupo de supermodelos españolas que triunfaron dentro y fuera de nuestras fronteras. Compartió pasarelas, portadas y editoriales con nombres como Laura Ponte, Judit Mascó o Esther Cañadas, convirtiéndose en un referente de la época. Su imagen y su rostro, elegante, fresco y sofisticado, encajó a la perfección con el espíritu de las grandes firmas internacionales que apostaron por ella.

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Entre los hitos más destacados de aquellos años destaca cuando fue musa de Paco Rabanne, una etapa clave que impulsó definitivamente su carrera internacional. Junto a otras modelos como Carla Bruni, Cristina Piaget se convirtió en imagen de la firma, participando en desfiles y campañas que reforzaron su posición como top model. Además de trabajar para grandes casas de moda, su formación artística fue clave: estudió danza clásica en el Real Conservatorio de Madrid y se formó en interpretación en la London Academy of Music and Drama, una preparación poco habitual en las modelos de aquel momento.

Su dominio de varios idiomas y su versatilidad profesional frente a la cámara hizo que su carrera trascendiera de las pasarelas. Aunque la moda fue su principal oficio, la interpretación nunca dejó de estar presente como una vocación paralela que, con el paso de los años, acabaría cobrando un peso importante en su vida profesional. La modelo es hija del actor Paul Piaget, un rostro destacado del cine del oeste. Cristina se estrenó en la interpretación con tan solo once años, participando en el cortometraje 'Final del juego'. Sin embargo, su intención de convertirse en actriz quedó en segundo plano tras el nacimiento de su hijo Paul David, hace trece años, cuando decidió priorizar la maternidad.

Con la llegada de su hijo, Cristina Piaget optó por alejarse de Madrid y se trasladó a un pequeño municipio de Ávila, donde residió durante cuatro años. Allí llevó una vida más sencilla y volcada en la crianza de su pequeño, ocupándose también de su propio huerto ecológico. Fue ella misma quien explicó en una entrevista para 'ABC' que escolarizó al niño en un colegio público del pueblo y que, como madre soltera, tuvo que tomar decisiones prácticas para salir adelante, reconociendo además las dificultades económicas que atravesó en esa etapa al no contar entonces con el apoyo del padre de su hijo.

Cristina Piaget y la espiritualidad

Más allá de las sesiones de fotos y las pasarelas, la vida de Cristina Piaget ha estado profundamente marcada por la espiritualidad. Desde hace años profesa la religión budista, una filosofía de vida que ha influido de manera decisiva en su manera de entender el mundo, en sus relaciones personales y en el paso del tiempo. "¿Transigir es triunfar o transcender es triunfar?", se cuestiona la modelo en sus redes sociales. Durante estos últimos años, ha sido profesora de yoga y meditación, dos disciplinas que forman parte de su vida diaria.

Su vinculación con el budismo no ha sido una cuestión puntual, sino un camino sostenido en el tiempo, tal y como cuenta en sus redes sociales. También, ha ejercido como profesora de yoga para niños y ha defendido públicamente la importancia de estar en calma consigo misma, el autoconocimiento, reflexionar y tener una vida menos frenética y menos exigente. Para Piaget, la espiritualidad ha sido una herramienta clave en sus momentos de retirada profesional y también en las etapas más complicadas de su vida.

La vida sentimental de Cristina Piaget: de Carlos Lozano a José María Cano

En el terreno sentimental, Cristina Piaget mantuvo relaciones con hombres muy conocidos, pero una de las más significativas fue la que vivió junto a José María Cano, hermano de Nacho Cano y exintegrante del grupo Mecano. José María Cano, siempre el más discreto del trío, inició más tarde una carrera como pintor y fijó su residencia en Londres. La relación entre Piaget y Cano fue intensa y se desarrolló en un momento de gran exposición mediática para ambos, antes de que Cristina se alejara de la fama para dedicarse plenamente a su hijo. La modelo siempre ha hablado de esa etapa de su vida junto a José María Cano con cariño y con mucho respeto. "Un referente, más que un amante o un exnovio", recoge la revista 'Mujer hoy'.

Pero además, su vida sentimental también ha estado rodeada de titulares y anécdotas muy comentadas. En su día llamó la atención una jornada de navegación por el Mediterráneo junto al actor Sean Penn, poco después de su separación de Robin Wright, una imagen que alimentó rumores de romance que ella misma se encargó de desmentir con ironía ante los medios. A finales de los años noventa, Cristina Piaget sí vivió un breve romance con Carlos Lozano, una historia que hoy cobra un nuevo significado al reencontrarse como compañeros de concurso en 'GH DÚO'.