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La vida personal de Hovik Keuchkerian: de madre española, exboxeador llegó huyendo de la guerra del Líbano

Hovik Keuchkerian, en una imagen reciente. Cordon Press
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Hovik Keuchkerian es uno de esos actores de presencia rotunda, tanto por su físico (mide 1,91 metros) como por su forma directa de expresarse, sin filtros y con una buena dosis de tacos. Pero a la vez muestra una empatía y un corazón impresionantes. Eso ha hecho, seguramente, que la mayoría de sus papeles tengan esa complejidad de mostrarse fuertes por fuera e intensos por dentro, como el agente Osorio en ‘Antidisturbios’ o Bogotá en 'La casa de papel'. No sabemos si él será uno de esos actores que recuerdan momentos críticos de su biografía para meterse en el papel, pero si hay una vida intensa e interesante, esa es sin duda la suya. Una vida que ha llegado a convertir en material para sus monólogos.

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Dos veces campeón de España

Lo primero que llama la atención de Hovik es su nombre y apellidos, que no suenan nada españoles. Su padre era armenio. La familia Keuchkerian vivía en el Líbano cuando nació el actor, en 1972. Pero no tardaron mucho en marcharse: en 1975 estallaba una guerra civil en aquel país y decidieron venir a España, el país natal de su madre. “La guerra tiene una presencia bastante continua”, explicaba Hovik a Pablo Motos hace un año en referencia a este conflicto bélico presente en uno de sus monólogos. Del Líbano salió él primero, con su madre; su padre llegó unos meses después, cuando “arregló lo que pudo arreglar”, le comentaba al presentador. Se crio en Alpedrete, un municipio del norte de Madrid, y en los noventa se trasladó a la capital española.

Por entonces, a Keuchkerian le interesaba el deporte. Practicaba baloncesto, algo que no cuesta imaginar debido a su estatura. Pero una lesión lo apartó del basket y comenzó entonces a interesarse por los deportes de contacto. Primero fue el kick boxing, cuyo campeonato nacional llegó a ganar en 1996; más tarde, el boxeo. Y ahí, Hovik sí se hizo un nombre. En 1997 ganaba el campeonato amateur en su categoría, peso pesado, y más tarde se hacía profesional. Fue campeón de España dos años consecutivos: 2003 y 2004, y se retiró de este deporte con un impresionante registro de 16 victorias, 15 de ellas por KO, y una derrota.

Dejó el boxeo en 2004. Para entonces, Hovik llevaba casi una década regentando el HK, su gimnasio especializado en esta disciplina, que todavía aguantaría abierto hasta 2015: más o menos, cuando lo de la actuación comenzó a ponerse serio.

A la interpretación por casualidad

Porque, igual que llegó al boxeo casi de rebote, lo de la interpretación comenzó por azar. “El camino me ha ido llevando a lugares y luego he tirado por donde me pedía el estómago”, contaba en una entrevista concedida a ‘El País’ el pasado septiembre. 

A Hovik se le daba bien contar chistes. Y uno de sus amigos lo invitó a subir al escenario a lucirse con un pequeño monólogo. Ese amigo era el mago Jorge Blass. En 2010 grabó un monógolo para Paramount Comedy, en 2013 llegaba su primer gran papel con ‘Alacrán enamorado’, que le daría su primera nominación al Goya como actor revelación y… el resto ya lo conoces. 

Junto a su faceta más conocida, la de actor en series o películas, también está la de monologuista cómico, con la que debutó y que retoma de cuando en cuando (regresa en septiembre con ‘Grito’, un espectáculo unipersonal en el que se muestra como es: sin filtros). Pero aún hay más. Hovik, además de todo esto, escribe poesía. “Jamás hubiera imaginado que iba a publicar cuatro libros de poesía. O que iba a ser cómico de ‘stand up’, o que iba a ser actor”, reconocía en la entrevista a ‘El País’. Así es Keuchkerian: un hombre que nunca previó los pasos que había que dar, pero que supo darlos y situarse en el momento oportuno y en el lugar adecuado. Y que es consciente de la suerte que ha tenido: contaba a 'El Mundo' que conoce a gente que, después de 30 años intentándolo y formándose, no ha podido meter la cabeza en el mundillo, y a él todo le llegó casi sin proponérselo: "Todo porque me vieron un día, me hicieron un casting y adentro".