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Ricardo Arroyo reaparece tras tres años alejado de la televisión y desvela que está ingresado: "Tengo que tener cuidado"

Ricardo Arroyo, en su red social
Ricardo Arroyo, en su red social. Instagram
  • Ricardo Arroyo, conocido por su papel de Vicente Maroto en 'La que se avecina', ha reaparecido en 'El tiempo justo' tras alejarse del mundo de la interpretación hace tres años

  • El actor ha confesado haber estado dos años ingresado en una residencia por problemas de ansiedad y desvela si alguno de sus compañeros le han llamado

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Han pasado tres años desde que Ricardo Arroyo se apartó de la televisión. El actor, conocido por su trayectoria en series de éxito y por su trabajo durante más de cuatro décadas, decidió detener su actividad profesional tras atravesar un periodo marcado por el estrés y la ansiedad. Su salida fue repentina y coincidió con el final de una etapa de 14 años vinculada a la serie 'La que se avecina', donde interpretó a Vicente Maroto. Desde entonces, su ausencia ha sido total. Sin apariciones públicas ni nuevos proyectos, su nombre quedó al margen de la actualidad televisiva mientras afrontaba un proceso de recuperación personal.

Durante este tiempo, Arroyo ha permanecido ingresado en una residencia en Madrid, donde recibe atención continuada. Según ha explicado, el detonante fue el ritmo de trabajo acumulado durante años. Jornadas de más de 12 horas, estudio al finalizar el día y pocas horas de descanso formaban parte de su rutina habitual. “Me pudo el estrés. La fama no me lo provocó, fue la prisa”, ha señalado. El propio actor reconoce que hubo un momento en el que decidió parar: “Llegó un momento que dije ‘hasta aquí’. Fui a Urgencias y de una clínica pasé a otra”.

Seis meses para localizarle y una confesión detallada

El periodista Álex Álvarez, del programa 'El tiempo justo', ha logrado hablar con él tras seis meses intentando localizarle. El reportero explicaba que el actor se encuentra en una residencia de Madrid “donde le están cuidando muy bien” después de que el exceso de trabajo le pasara factura. Según detalló, Arroyo no tenía tiempo para su familia ni para el descanso, una dinámica que se prolongó durante años.

En la conversación, el intérprete ha relatado las consecuencias físicas y cognitivas que ha sufrido. “Me estoy recuperando en una clínica de descanso, internado”, explica. También ha confesado problemas de memoria y equilibrio: “Tengo que tener cuidado para que no me maree. He tenido casi 20 caídas en la calle”. Su objetivo es recuperar una vida cotidiana estable. “Tener memoria, ser un tío normal cada vez mejor, con más cuidado en los pasos”, añadía.

Ricardo Arroyo, que interpretó a Vicente en 'La que se avecina', lleva dos años ingresado por estrés
Ricardo Arroyo, que interpretó a Vicente en 'La que se avecina', lleva dos años ingresado por estrés

El ingreso se prolonga desde hace cerca de dos años y le supone un coste mensual de “3.000 euros al mes”, según afirma. Pese a las dificultades, insiste en que su intención es seguir avanzando: “Mi lucha es para salir”. Sobre su rutina anterior, fue claro: “Estar trabajando un día, llegar a casa a las ocho o nueve de la noche, cenar, estudiar y levantarme a las seis o siete de la mañana para ir a trabajar. Me agoté”.

Aunque asegura que no echa de menos la repercusión pública, sí reconoce que añora su oficio. “No doy por hecho no volver, pero claro que lo echo de menos”, ha dicho en referencia a la interpretación.

El contacto (o la ausencia de él) con sus compañeros

Uno de los aspectos que más le ha afectado es la falta de contacto con parte de sus compañeros de profesión. “Aquí cuando tienes popularidad y estás trabajando eres la hostia; cuando desapareces del grupo nadie se acuerda de ti”, afirmaba. Según ha explicado Álvarez, ninguno de los compañeros con los que trabajó durante 40 años se ha puesto en contacto con él. “No le ha sonado el teléfono”, asegura el reportero, que matiza que su familia y algunos seguidores sí le visitan con frecuencia. El periodista confirma que muchos profesionales del sector conocen su situación. Esta circunstancia le ha llevado a sentirse apartado del entorno laboral al que dedicó gran parte de su vida.

Pese a todo, el mensaje que traslada es de avance. Continúa centrado en su recuperación con la intención de retomar su actividad cuando su estado se lo permita. “La gente de la calle me decía ‘ya estás bien, te veo bien’, pero aquí me dicen ‘espérate, estate tranquilo, aún te queda’”, ha explicado, consciente de que el proceso requiere tiempo.