La condición de Kiko Rivera a su madre, Isabel Pantoja, para reencontrarse con ella tras su reconciliación

Kiko Rivera y su madre, Isabel Pantoja, han mantenido una conversación telefónica en la que "han hecho las paces", según Almudena del Pozo
Los detalles de la llamada de Isabel Pantoja a su hijo Kiko: "Le hace una serie de peticiones y él se emociona"
La reconciliación de Isabel Pantoja y Kiko Rivera sigue acaparando la atención de los medios de nuestro país y se ha convertido en la noticia de la crónica social de mayor repercusión de la semana. Después de años distanciados y aunque Kiko ha arremetido duramente contra su madre en varias ocasiones, ese desencuentro es ya cosa del pasado. Madre e hijo han acercado posturas después de que la tonadillera diera el primer paso y llamara por teléfono a su hijo, tal y como reveló Almudena del Pozo en 'El Tiempo Justo' el jueves 5 de marzo.
El goteo de informaciones sobre lo que ocurrió durante esa llamada telefónica y qué fue lo que se dijeron no ha cesado en las últimas horas y mientras Isa Pantoja ha confesado estar en shock con esta reconciliación, Kiko y su madre están a punto de dar un paso más. Tras una emotiva y larga charla, ambos están planeando y verse para sellar en persona esta reconciliación de la que todo el mundo habla. Sin embargo, para que el reencuentro se produzca, el dj ha puesto una importante condición a su madre. Si ella no la respeta no habrá cara a cara.

La condición que Kiko le ha puesto a su madre
Ha sido Kike Calleja quien en 'Vamos A Ver' ha ofrecido nuevos detalles sobre esa llamada entre madre e hijo. Según ha explicado, la tonadillera, que está "viviendo un momento especialmente delicado", tiene "un doble motivo" para haberse puesto en contacto con su hijo. "Se entera de un paso que quiere dar Kiko y recibe otra información muy importante para ella, que además le trastoca una serie de planes que tenía apartados". Según el periodista, Isabel Pantoja busca tener un acercamiento con Kiko, explicarle ciertas cosas, que Kiko recapacite y tener de alguna forma su apoyo.
A raíz de esa información, tras la cual se llega incluso a valorar la posibilidad de posponer la gira americana (no se hace porque la artista necesita dinero), y tras un mes pensando si llamar a Kiko, finalmente se pone en contacto con él y "tienen una conversación bastante larga" en la que la artista se sincera y le cuenta algo que le atañe a ella y que es muy importante. Tras sincerarse, "hace una serie de peticiones. Kiko Rivera", que se emociona y "se queda en shock".
Aún está asimilándolo, pero ya han hablado de la posibilidad de encontrarse siempre y cuando Isabel Pantoja respete la condición que Kiko le ha puesto. "Tienen previsto verse próximamente, pero una de las condiciones que pone Kiko es que su tío Agustín no esté presente en ese encuentro. Solo quieren verse los dos", ha dicho Calleja , que ha asegurado además que "esa llamada se produce sin que Agustín supiera que Isabel va a llamar a Kiko".

Se han hecho otras dos llamadas
Además de la llamada a Kiko Rivera, Calleja ha asegurado que se han hecho otras dos llamadas y que las hacen dos personas muy cercanas a Isabel Pantoja. A este respecto, Pepe del Real ha asegurado que estas llamadas han sido a dos personas que "han estado ahí hasta hace muy poco tiempo". De hecho, la última se habría alejado en septiembre. "La necesidad manda. A partir de septiembre Isabel Pantoja está a la deriva. Esas personas que se habían convertido en sus salvavidas desaparecen y entonces a pesar de la negativa por parte de Agustín, Isabel decide llamar a Kiko Rivera".
Desde el círculo de esas dos personas que desaparecen de la vida de Isabel, le han hecho llegar un mensaje a Kiko Rivera. "No confíes en que detrás de ese amor de madre que vende Isabel no hay nada más", le habrían dicho al periodista al que también han asegurado que "claramente que este era el plan que Isabel tenía si algo fallaba. Habría un interés". Y es precisamente por este interés, por el que Isabel tan solo habría llamado a Kiko y no a su hija Isa, que no podría ayudar a su madre en ninguna de las vertientes que lo necesita.
