Almudena Cid habla de sus secuelas físicas tres meses después de su operación de cadera: "Empecé con dificultad"

Almudena Cid ha compartido con sus seguidores las secuelas físicas que todavía tiene tras su operación de cadera
El novio de Almudena Cid, Gerardo Berodia, comparte un vídeo inédito con ella tras tres años de relación
Almudena Cid continúa centrada en su recuperación tras la operación de cadera a la que se sometió a finales de diciembre, un proceso que está compartiendo con naturalidad junto a su pareja, Gerardo García Berodia. La exgimnasta, que arrastraba molestias desde hacía tiempo, ha ido reapareciendo poco a poco, actualizando su estado de salud con mensajes en los que deja ver su evolución. “23 días después de la operación, ya me puedo atar el cordón del pie izquierdo”, explicaba recientemente, antes de confirmar su vuelta progresiva a la rutina tras una grabación en televisión junto a Roberto Leal.
La intervención, que llegó tras una lesión sufrida en pleno escenario, marcó un punto de inflexión para Almudena Cid, que llevaba años conviviendo con dolor. Su entorno ha sido clave en este proceso, especialmente su pareja, con quien mantiene una relación desde 2022, después de su etapa junto a Christian Gálvez. Ahora, con una prótesis de cadera y una recuperación en marcha, la deportista mira hacia adelante con prudencia, pero también con determinación.
Almudena Cid habla de las secuelas físicas que tiene tras su operación de cadera
Almudena Cid ha compartido cómo ha vivido la Semana Santa, una etapa marcada por la desconexión, el descanso y pequeños avances físicos. A través de imágenes junto a su pareja en la playa, disfrutando de planes sencillos o incluso besándose la rodilla en un gesto simbólico, ha ido relatando sus sensaciones.
“El beso de tximeleta, el beso de mariposa, es ese que se da con las pestañas y deja un cosquilleo en la mejilla de quien lo recibe”, comenzaba escribiendo, en una reflexión que conectaba con su estado actual. “La tximeleta es también uno de los primeros ejercicios en rítmica: las piernas son como alas que baten para remontar el vuelo”. En ese mismo tono, añadía: “Y en eso estoy yo, remontando el vuelo… y a buen ritmo, casi diría que espacial, inspirada por Artemisa II, evolucionando como a doble tiempo”.
La evolución no ha sido lineal. “Empecé la Semana Santa con algo de dificultad, pero parece que va a ser verdad eso de que el mar lo cura todo”, confesaba, acompañando sus palabras de imágenes en la costa. “Me voy de Galicia sintiendo la arena en mis alas”.
También ha dejado espacio para los momentos cotidianos: “La tortilla en la playa fue uno de los mejores planes, también degustar los manjares de nuestra amiga Vero”. En el plano físico, la exgimnasta ha destacado la importancia del agua en su recuperación: “Me metí en el mar, con ese agua fría que tanto necesita mi cadera”. Finalmente, ha querido compartir un deseo con quienes la siguen: “Deseo que hayáis desconectado, tanto como siento que lo hicimos nosotros". Un relato en primera persona que refleja no solo su evolución médica, sino también un proceso más amplio de adaptación, paciencia y regreso progresivo a la normalidad.
