Paz Padilla, en exclusiva, cuenta cómo se siente tras desvelar los abusos que vivió con 14 años

Entrevista exclusiva con Paz Padilla. Divinity
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Paz Padilla está viviendo uno de los momentos más intensos y expuestos de su vida. La humorista acaba de lanzar 'Alzar el duelo', un libro en el que, por primera vez, confiesa el episodio más duro de su adolescencia: el abuso sexual que sufrió y que cambió su vida para siempre. En esta entrevista exclusiva para Divinity, la presentadora se abre como nunca y habla de lo que ha supuesto dar ese paso y compartirlo también públicamente. Todo ello en plena promoción de una obra marcada por sus pérdidas y en un momento personal muy especial, con la inminente boda de su hija, Anna Ferrer, en el horizonte.

Una madre orgullosa ante la boda de su hija

La cuenta atrás para el enlace ya ha comenzado, y Paz lo vive desde un lugar muy claro: el respeto absoluto hacia su hija. “Su boda es su día”, afirma con rotundidad. Lejos de imponer o dirigir, la gaditana tiene claro que su papel es acompañar: “Yo hago lo que ella me pide, no me meto en su vida”. Una actitud que rompe con el estereotipo de madre controladora y que refleja la relación tan especial que mantienen. De hecho, Paz confiesa que su hija está “atacada” por los nervios, mientras ella, de momento, se mantiene tranquila, apoyándola en todo. Más allá de los preparativos, lo que realmente conmueve a Paz Padilla es ver a su hija en este momento vital. “Lloro porque veo a mi hija muy feliz”, reconoce en la entrevista. Una emoción que no nace de la nostalgia, sino del orgullo: siente que ha criado a una mujer fuerte, preparada para la vida.

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“Sé que pase lo que pase, lo podrá soportar”, añade, dejando entrever la tranquilidad que le da saber que su hija está lista para esta nueva etapa. La boda también abre la puerta a una nueva etapa que Paz recibe con ilusión: la posibilidad de convertirse en abuela. “El amor no tiene etiqueta”, explica, reflexionando sobre cómo se puede querer a un nieto igual —o incluso más— que a un hijo. Una idea que conecta directamente con el mensaje emocional de su libro.

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Un momento dulce en medio de su historia más dura

Todo esto llega en paralelo a una de las confesiones más impactantes de su vida: el abuso sexual que sufrió en la adolescencia y que ha decidido hacer público ahora. “Me libera”, asegura sobre el hecho de haberlo contado. Y es que, mientras acompaña a su hija en uno de los momentos más felices, también cierra heridas del pasado que llevaba décadas arrastrando. En este contexto tan personal, Paz también deja claro que no echa de menos su antigua vida en televisión: “No la echo de menos”. Ahora, asegura, tiene tiempo para disfrutar de experiencias como el viaje a Cancún en la despedida de soltera de su hija o momentos cotidianos que antes no podía vivir.

“Siempre te sientes sola”: su reflexión más cruda sobre el duelo

Paz no endulza el proceso del duelo. Lo define con una palabra clara: soledad. “Siempre, en todos los duelos te sientes sola”, confiesa. Y va más allá: explica que nadie puede transitar ese dolor por ti, que es un camino individual en el que aprendes a conocerte y a sostenerte sin depender de nadie. “Solo me necesito a mí”, afirma. Para ella, esa es una de las grandes enseñanzas del duelo: aceptar esa soledad como parte del proceso.

Una reflexión que no nace de la teoría, sino de la experiencia. Paz ha tenido que enfrentarse a pérdidas muy profundas a lo largo de su vida. El golpe más mediático fue la muerte de su marido, Antonio Vidal, en 2020, pero no ha sido el único. También tuvo que despedirse de su madre, Dolores Díaz —conocida como Lola—, fallecida a los 91 años tras complicaciones derivadas de una fractura de cadera. A esta pérdida se sumó la de su hermano Luis, encadenando así varios duelos familiares en un corto periodo de tiempo, algo que ha marcado profundamente su discurso sobre el dolor y la ausencia.

Pero su historia va más allá de la muerte. Paz también arrastra otros duelos más silenciosos: experiencias traumáticas como el abuso que sufrió en su adolescencia, rupturas personales o cambios vitales que, como ella misma defiende, también dejan huella. Todo ese recorrido vital es el que sostiene su mensaje. Porque para ella el duelo no es solo despedirse de alguien, sino aprender a vivir con lo que falta y reconstruirse desde ahí.

Entre emoción, recuerdos dolorosos y nuevos comienzos, Paz Padilla muestra su versión más humana en este vídeo exclusivo: la de una madre que acompaña, una mujer que sana y una persona que, por fin, siente que todo tiene sentido.

Dale play a la entrevista completa.