Melendi, sobre el paso del tiempo tras 25 años de éxitos: "Me levanto dos veces por la noche a mear, pero me siento más músico"

Melendi, que debutó en 2003 con 'Sin noticias de Holanda', ha presentado su nuevo disco 'Pop Rock', con un directo en la sala La Riviera de Madrid
Melendi se sincera sobre el futuro de sus dos hijos mayores: "Lo que estudian ahora, ¿de qué va a servir?"
Es uno de los grandes artistas de nuestro país, lleva más de veinte años subido a los escenarios y acaba de presentar su nuevo disco, 'Pop Rock', con un directo en la icónica sala La Riviera de Madrid. Melendi ha vuelto a encontrarse con su público. Un público incondicional al que se van sumando nuevas generaciones. Porque la pasión por la música de Melendi es algo que pasa de padres a hijos.
En estos veinte años, Melendi ha cambiado mucho (y no solo estéticamente). El artista ha evolucionado musicalmente pero sin perder esa esencia que le ha servido para conectar con millones de fans. "Los hijos que empezaron conmigo, que ahora ya tengo 250 años, ya son mayores y, encima, tienen hijos, generaciones que se van sumando, a lo que yo les estoy muy agradecido. Por favor, sigan con ese criterio musical maravilloso, de ponerle mis canciones a sus hijos y a sus nietos", ha dicho en su encuentro con los medios antes del concierto.

Así ha cambiado Melendi en estas dos décadas
En 2003 salió al mercado 'Sin noticias de Holanda' y la vida de Melendi dio un giro radical y para siempre. Su álbum debut se convirtió en todo un éxito gracias a temas como 'Con la luna llena', que fue sintonía de La Vuelta a España ese año, o 'Hablando en plata'. Han pasado 23 años desde entonces y todo ha cambiado mucho en estos años. Dejó su Asturias natal y vive en Madrid en una casa de estilo minimalista junto a Julia Nakamatsu y sus tres hijas pequeñas, Lola, Abril y Dakota. "A ver, no sigue todo igual. Me levanto dos veces por la noche a mear. Hay cosas que evidentemente van cambiando pero la ilusión sigue igual. Me miro en el espejo y sigo creyendo que tengo 21 años, pero la fisionomía no acompaña igual. Pero la ilusión y la pasión sí", ha contado entre risas a los compañeros de Europa Press, a los que ha contado que también ha cambiado su relación con su público. "Lo que sí es verdad que es que me jode que antes pedían autógrafos para ellos y ahora los piden para sus abuelas y sus tías, pero bueno, hay que aceptar que las cosas son como son", ha bromeado el asturiano.
En cuanto a su evolución artística, reconoce que aunque "se pierde frescura" con el paso de los años, ha ganado muchas otras cosas. "Cuando empecé a cantar sabía cuatro armonías y empezaba, como todo el mundo, a encontrarse a uno mismo. Y ahora sé lo que hago. Tengo muchos más conocimientos musicales. Llevo 25 años rodeados de unos músicos increíbles que, al final, pues, creces. Eso no quiere decir que lo que hagas impacte más o menos en el público, ¿sabes? Sí, yo me siento mucho más músico ahora que cuando empecé", ha contado el artistas, que no quiere dedicar a nadie su éxito sino compartirlo con aquellos que quiere. "El que comparte con la gente está contigo cuando estás en esos bajones. Para mí lo importante es compartir, que la gente que te rodea, que sea la gente adecuada".
"No voy a cambiar la industria, pero puedo hacer que alguien con un mal día disfrute"
Su forma de entender el arte y la música es muy particular y se enfoca en las pequeñas cosas. "Yo hago canciones para la gente. No considero que vaya a cambiar la industria, ni que vaya a cambiar absolutamente nada, pero sí considero que puedo hacer que una persona que tenga un mal día escuche una canción y disfrute, igual que yo disfruto de otra. Es un gran poder, no hay que subestimarlo", ha dicho Melendi, que quiere alejarse de discursos grandilocuentes. "Al final queremos sentirnos como que somos cultura y cambiamos. No, no cambiamos nada, o sea, cambia tú primero y luego ya cambia lo demás. Eso me vale, ya está, no quiero más".

Se sintió infravalorado en sus comienzo y por eso apoya a los jóvenes talentos
"He sentido muchas veces desde que era joven que la gente de arriba no me daba mi lugar porque yo creo que eso es algo que puede ser normal el ser humano". Sus comienzos no fueron fáciles y por eso no quiere hacerle lo mismo a los jóvenes talentos. "Como lo sufrí tanto, cada vez que viene una persona desde abajo y noto que tiene influencias mías o que de verdad me admira, trato de ayudarle porque creo que es lo que más me hubiera gustado... Creo que es lo que debo hacer", ha contado el artista, que reconoce que la nueva generación viene pisando fuerte. "Hay mucha gente con mucho talento y al final hay que saber cuál es tu momento, mi momento es el otro y yo soy un artista que dentro de lo que acaba está consagrado, tiene su público, pero no estoy de moda y estoy muy contento con no estar de moda".
Es uno de los grandes artistas de nuestro país, pero ahora el boom que vivió en sus comienzos ha pasado. No es su momento porque ese momento "está en la actualidad, es hablar el mismo lenguaje". Rosalía está ahora en ese momento. "La escucho y digo, 'joder, macho'. Yo soy un trovador al lado de ella. Sé admirar a la gente. Realmente tiene ese talento, no sólo a nivel vocal y a nivel artístico sino que tiene esa mentalidad de cambiar las cosas", ha contado Melendi, que lamenta que haber tenido ese apoyo. "Conmigo no tuvieron esa mano izquierda y todos lo sabemos, todos los medios lo saben, y yo trato, no de ayudar, sino de no ser igual, de no ser igual que fueron conmigo", ha terminado contando.
