Políticos

Así son las dos hijas de María Jesús Montero que nada tienen que ver con la política

Se conoce muy poco de las hijas de María Jesús Montero. Europa Press/ Joaquin Corchero
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La política es una profesión muy demandante, sobre todo en el caso de personas como María Jesús Montero, que no solo se dedican a esta profesión, sino que no dudan en dar un paso adelante y convertirse en candidata cuando considera que tiene que serlo. Montero se ha convertido con el paso del tiempo en clave para el gobierno actual, es una de las personas de confianza de Sánchez, pero el tiempo que ha pasado en Madrid parece una etapa que está dispuesta a concluir si puede trabajar por su tierra: es la candidata socialista por Andalucía.

Nacida en Sevilla, allí comenzó su carrera política, a la que dio el salto desde la Medicina, carrera que estudió, aunque a la hora de ejercer se centró más en la gestión sanitaria. Desde siempre ha intentado centrarse en su carrera y mantener su vida personal en un segundo plano, algo que no siempre ha podido evitar, no por nada su rostro es uno de los más conocidos de la política nacional y su vida personal en ocasiones ha sido la causante de convertirla en noticia, sobre todo tras su separación.

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Así son las dos hijas de María Jesús Montero

Poco se sabe de María Jesús Montero más allá de su desarrollo profesional, han sido pocas las ocasiones en las que ha dejado que se conozca su lado más familiar, consciente de que si quiere mantener a su familia apartada del escrutinio público, la única manera es cuidando de ellos con sus palabras. Sin embargo, tampoco ha intentado ocultarles, por lo que de vez en cuando desvela alguna anécdota familiar.

Gracias a eso es posible saber que ambas hijas viven y estudian en Sevilla, también que ninguna de ellas parece tener intención de dedicarse a la política, algo que reveló su madre durante una entrevista. Montero contaba cómo ambas habían convivido con la política y las discusiones políticas desde que eran muy pequeñas, pues era un tema habitual entre ella y Rafael Ibáñez Reche, quien fue su marido hasta 2019 y que es el padre de ambas.

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Para ellos, intercambiar ideas políticas era muy natural, la política es importante para ambos y ha formado parte esencial de sus vidas, aunque no sean del mismo partido. Mientras que María Jesús es una de las mujeres fuertes del Partido Socialista, el padre de sus hijas ocupa posiciones más a la izquierda.

Esto, lejos de causar alguna crisis en casa, lo que ha logrado es que sus hijas se críen en ambiente crítico, aunque llegado cierto punto se aburrieran de que ese fuera el tema principal, una queja recurrente en su casa. Ella tiene claro que sus hijas votan por la izquierda, como sus padres, pero no tanto si prefieren el partido de su madre o defienden las ideas paternas. "Sé que han votado por la izquierda, eso con toda seguridad, pero no por quién se decantan, ni suelo presionar en este sentido".

Revelaba la candidata por Andalucía una anécdota de una de ellas, al ser preguntada qué esperaba del futuro. "Cuando mi hija Julia tenía cinco años, le preguntó la señorita qué quería ser de mayor, y ella contestó que consejera no, porque decía que su madre trabajaba mucho".

La separación de Montero y su pareja

Desde siempre, la comunicación ha sido una máxima en la casa de María Jesús Montero, ya sea para debatir sobre política o sobre otros muchos temas, por eso no sorprende que, cuando ella y su marido decidieron tomar caminos separados en 2019, intentaran que fuera lo más agradable posible para sus hijas, a pesar de que no siempre es sencillo.

Cuando hicieron pública la noticia, Rafael Ibáñez explicó en La Otra Crónica que se trataba de una "separación afectiva", es decir, que dejaban de ser pareja, pero que no existía un divorcio legal entre ellos, por lo menos en ese momento. María Jesús continuó refiriéndose a él como su mejor amigo y esto dejó claro que ambos estaban poniendo de su parte para que la separación fuera lo más amigable posible. Desde entonces, Ibáñez se ha mantenido bastante al margen de la vida pública y lleva una discreta vida en Córdoba.

Se conocieron en los años 80, durante sus años universitarios, mientras que María Jesús estudiaba Medicina y Rafael, Derecho. En esa época, Montero pasó de apoyar Acción Católica y la Juventud Obrera Cristiana a militar en las juventudes de Izquierda Unida. Tal vez por eso su boda se celebró por el rito católico, pero en un colegio concertado del sevillano barrio de Triana, de donde es María Jesús. Una ceremonia católica, pero no demasiado, un "punto intermedio", como ella misma señaló para El Mundo.